Testigo de ataque armado en Salamanca narra cómo sobrevivió mientras cargaba el cuerpo de su hermana, ”más balazos que gritos”
Andrés relata que, al escuchar las detonaciones, corrió para alcanzar a su hermana y, junto con un amigo; a pesar de sus esfuerzos por cubrirla, un disparo alcanzó a María en el pecho.
Violencia en Salamanca
/Foto: Especial
Un ataque armado en un campo de fútbol de la comunidad Loma de Flores, en Salamanca, Guanajuato, terminó con la vida de 11 personas y dejó al menos 11 heridos el pasado domingo. Entre las víctimas mortales se encuentra María, de 21 años, quien falleció en brazos de su hermano mayor, Andrés, de 23, uno de los sobrevivientes que logró evadir las balas iniciales. Los hechos ocurrieron alrededor de las 17:30 horas, después de la final de ida de un torneo local, cuando hombres armados llegaron en al menos tres camionetas y abrieron fuego contra los asistentes sin distinción.
Andrés relata que, al escuchar las detonaciones, corrió aproximadamente 50 metros para alcanzar a su hermana y, junto con un amigo, intentaron protegerse bajo su automóvil. A pesar de sus esfuerzos por cubrirla, un disparo alcanzó a María en el pecho. El joven describe que los minutos del ataque se sintieron como una eternidad, en un ambiente donde los balazos opacaron por completo los gritos de las personas.
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La huida y el intento de protección bajo el automóvil
Al escuchar las primeras ráfagas en le campo de fútbol en Salamanca, Andrés recuerda que el árbitro del partido comenzó a gritar "¡Corran, corran!”, advirtiendo del peligro. Él y su amigo lograron llevar a María hasta su vehículo, donde los tres se refugiaron debajo de la unidad. Andrés asegura que tanto él como su amigo intentaron cubrir con sus cuerpos a la joven.
Empero, los atacantes dirigieron su fuego hacia el automóvil. El sobreviviente estima que el vehículo recibió entre 30 y 35 impactos de bala, lo que destrozó todos los vidrios y dejó la carrocería perforada. Fue en ese momento cuando una bala atravesó el pecho de María.
Masacre en Salamanca: “Hermanito, apriétame aquí”, las últimas palabras de María
Al darse cuenta de que su hermana había sido alcanzada, Andrés le preguntó si estaba bien. La respuesta de María fueron instrucciones claras: “Hermanito, apriétame aquí”, señalando su hombro.
Él siguió sus indicaciones, presionando la herida de entrada. Andrés describe que, en los primeros minutos, ella parecía estar consciente y razonando, sin llorar. No obstante, después de un lapso de ocho a diez minutos, comenzó a agonizar, perdiendo progresivamente la conciencia hasta fallecer en el lugar. El joven llamó al 911, pero la asistencia médica tardó en llegar.
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La escena del crimen y la respuesta institucional
Tras el ataque, el campo de fútbol quedó convertido en una escena de caos y dolor:
- Se encontraron más de 100 casquillos percutidos de armas de fuego.
- Cuatro vehículos y una motocicleta fueron abandonados por quienes huyeron del lugar.
- En el suelo permanecían manchas de sangre y se colocaron veladoras sobre prendas de las víctimas.
- Dentro de una caseta de comida, el piso presentaba rastros de sangre y artículos regados.
Autoridades municipales, estatales y federales realizaron una reunión de coordinación en el C4 de Salamanca. El fiscal general del estado, Gerardo Vázquez Alatriste, afirmó que existen avances significativos en la investigación y se comprometió a llevar a los responsables ante la justicia. Asimismo, se acordó reforzar la presencia de cuerpos de seguridad en la zona. El padre de Andrés y María cuestionó la efectividad de la seguridad prometida para el evento, señalando que la presencia policial no fue suficiente para prevenir o detener la agresión.
El testimonio de Andrés pone rostro humano a una tragedia que ha conmocionado a la comunidad de Salamanca. Su relato detalla no solo el horror de los minutos de violencia, sino también el instinto de protección fraternal que lo llevó a arriesgar su vida. La investigación de las autoridades está en curso, con el objetivo de esclarecer los motivos y capturar a los responsables del ataque masivo.
La masacre en Loma de Flores destaca, una vez más, los desafíos de seguridad en la región. Mientras las familias de las víctimas, incluida la de María, esperan justicia y comienzan el duelo, la comunidad se enfrenta a las secuelas de un acto de violencia que transformó un espacio de convivencia deportiva en un escenario de tragedia. DJ
Con información de Milenio
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