El Instituto Electoral de la Ciudad de México es un referente nacional en la innovación y el uso de herramientas para mejorar los procesos electorales. Ejemplo de ello es el Sistema Electrónico por Internet, así como una serie de materiales electorales que se utilizan en la Consulta de Presupuesto Participativo, en la elección de las Comisiones de Participación Comunitaria y en distintos procesos electorales.
Gran parte de ese trabajo es responsabilidad de la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral y Geoestadística. Desde esa área se han desarrollado soluciones prácticas con la idea de que votar no debe ser complicado para nadie. Para lograrlo se ha trabajado de la mano con instituciones y organizaciones especializadas como el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, el Instituto para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad de la Ciudad de México e Ilumina, Ceguera y Baja Visión A.C, entre otras.
La colaboración con estos organismos ha sido fundamental para probar materiales, detectar obstáculos y corregir diseños. Ha permitido escuchar a quienes enfrentan diariamente barreras de movilidad o accesibilidad y convertir esa experiencia en soluciones concretas.
Un ejemplo es el cancel electoral, que desde 2003 ofrece mayor estabilidad para personas usuarias de silla de ruedas y que, además, no necesita una mesa para instalarse. Ese diseño se utiliza en los mecanismos de participación ciudadana y también en elecciones constitucionales, con la autorización de la autoridad nacional electoral.
Otro caso son las urnas diseñadas para los mecanismos de participación ciudadana. Cuentan con una especie de embudo que ayuda a las personas ciegas a identificar con rapidez la ranura donde debe introducirse la boleta. Su base permite inclinar la urna para facilitar el voto de personas en silla de ruedas, además de simplificar el traslado y almacenamiento del material.
También se creó el sello X, pensado como apoyo para personas con discapacidad física, con movilidad reducida en brazos o manos, personas adultas mayores o quienes viven con alguna condición como Parkinson o artritis. Este instrumento facilita expresar la voluntad en la boleta con mayor seguridad.
Desde 2012 también se utiliza la lupa Fresnel, que mejora la lectura para personas con debilidad visual y para muchas personas mayores. Adicionalmente, ayuda al funcionariado de casilla o mesa receptora a revisar actas y documentos durante la jornada.
Estas innovaciones nos permiten avanzar hacia una idea clara: la democracia no sólo se construye con lineamientos y acuerdos; también se construye con herramientas bien pensadas, con detalles que permiten ejercer derechos sin obstáculos y con instituciones dispuestas a mejorar lo que ya existe.
Innovar no siempre significa gastar más. Muchas veces significa usar mejor los recursos públicos. En el Instituto existe un programa de rehabilitación de materiales que permite adquirir sólo lo indispensable, porque diversos insumos pueden reutilizarse durante varios procesos si reciben el mantenimiento adecuado.
Para la elección de COPACO 2026 y las Consultas de Presupuesto Participativo 2026 y 2027, los trabajos de rehabilitación comenzaron desde 2025 y concluyeron a finales de febrero de este año. Gracias a ello se acondicionaron 52 mil 200 piezas necesarias para esos ejercicios democráticos.
Entre los materiales rehabilitados se encuentran cajas paquete, canceles modulares, crayones triangulares, marcadoras de credenciales, sellos X, bases porta urna, urnas consultivas, urnas electivas y lupas Fresnel. Se trata de insumos básicos para instalar las mesas receptoras y para que la ciudadanía pueda participar en condiciones adecuadas.
Cuando se habla de elecciones o consultas, normalmente se piensa en la jornada y en los resultados. Sin embargo, antes de esa fecha hay una etapa de preparación que incluye revisar materiales, repararlos, probar su funcionamiento y dejar listo todo lo necesario para la operación.
Ese trabajo previo es importante porque permite que el día de la votación las mesas funcionen correctamente, que haya herramientas accesibles para distintas necesidades y que la participación ciudadana se desarrolle con orden y mejores condiciones para todas las personas.