Jose Luis Camacho

Dicen los que saben que quien encabeza las preferencias para la candidatura de Morena a la diputación federal por Xalapa Urbano, Veracruz, es Juan Rivas Contreras, quien es un joven político que representa a cabalidad el binomio juventud y experiencia, pues a su corta edad tiene una amplia trayectoria tanto en el servicio público federal como en la academia.

Señalan que Juan Rivas puede conciliar los intereses más encontrados y convertirse en el candidato idóneo. Ha desempeñado cargos de relevancia en la administración pública federal (Secretaría de Salud, de Educación y de Desarrollo Agrario) e incluso, en un organismo internacional, donde propios y extraños han dado cuenta de su actuar probo y correcto, así como de su incuestionable compromiso social.

En el ámbito académico, Juan Rivas se ha formado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como en la Universidad Complutense de Madrid. Y lo ven positivamente en el altiplano pues ha colaborado ampliamente en la construcción del proyecto de nación.

En la capital del estado, el abogado Juan Rivas Contreras goza de una buena reputación tanto por motivos curriculares como familiares: veracruzano de nacimiento y vecino de la ciudad, proviene de una familia muy querida y respetada, de honda raigambre xalapeña y, como tal, conoce a fondo las problemáticas que les aquejan.

Su experiencia en el sector salud, educativo y de seguridad social, lo habilita como la persona idónea para representar a Xalapa en la Cámara de Diputados en estos tiempos tan complejos, en los que la salud, la educación y el bienestar de las familias se presentan como los mayores retos en la agenda nacional para los próximos años.

De ser electo candidato a la diputación federal, Xalapa podría contar con un digno representante que, lejos de filias y fobias, se preocupe por el bienestar de sus compatriotas y paisanos, abonando a una necesaria renovación generacional en los cargos de elección popular que, hoy más que nunca, demandan rostros frescos y confiables.

La Cámara de Diputados exige nuevos perfiles y capacidades para la 65 legislatura.

¿Alcanzarán la reelección?

Y es que de manera sorpresiva, ha trascendido a los medios que 90% de las y los actuales 500 diputados federales buscarán que la ciudadanía los vote de nueva cuenta y alcancen su reelección. No obstante, aún falta que su respectivo partido político les dé la venía para postularse.

Como ya lo hemos comentado en esta columna, será la primera vez, desde 1932, que la ciudadanía podrá volver a optar por reelegir a sus actuales representantes populares. Y cualquiera pensaría que las y los diputados federales tienen esa pretensión porque han desarrollado un digno y decoroso papel, privilegiando los intereses de la Nación sobre los partidistas, grupales o personales; que su labor se ha traducido en grandes logros para el país y que, sobre todo, han tenido capacidad de respuesta frente a la contingencia sanitaria que no está matando en estos momentos.

Con honrosas excepciones, dichos postulados no pueden sostenerse afirmativamente. Basta con recordar que, en abril pasado, en plena contingencia pandémica, en la Cámara de Diputados discutían los temas de la reelección consecutiva y no cómo equipar hospitales y respaldar a los empleadores en México. Las consecuencias de esas graves omisiones legislativas quedarán registradas en la historia parlamentaria de este país.

La 63 Legislatura de la Cámara de Diputados pasará como el trienio del retroceso en los frenos y contrapesos que México había alcanzado desde 1997.

La mala preparación y falta de vocación de servicio de muchas mujeres y hombres que arribaron a la Cámara de Diputados en 2018 se ha traducido no sólo en falta de productos legislativos de calidad y eficaces, sino en el deterioro institucional de la propia cámara.

Ante esta realidad que no pueden ocultar y que se manifiesta en malestar en muchos de los distritos electorales a los que no les cumplieron las propuestas de campaña, es que surgen verdaderos liderazgos sociales que mucho tienen que aportar a México desde el trabajo legislativo.

@jlcamachov

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