Ana Saldaña

Hoy amanecí en Monterrey para dar una plática. Entre conocidos locales circulaba la noticia de que en San Pedro Garza García había una persona  infectada y que además de estar en cuarentena en uno de los edificios más exclusivos del lugar, su hijo iba al Tec de Monterrey. Al mismo tiempo, socios activos del Club de Golf Campestre también tienen Coronavirus después de haber estado en Aspen. Sin duda, esto debería ser preocupante; lo preocupante es que no pasa nada.

Siempre la pregunta es ¿quiero generar histeria? ¿Es mejor aparentar que no pasa nada? Aplaudo la decisión de la empresa en la que iba dar la plática, por cancelarla. Hay una diferencia clara cuando se trata de una pandemia entre querer generar miedo o tener medidas de prevención que evitarán su crecimiento exponencial. No es de miedo, es de prevención. Y si el gobierno no está tomando medidas, es importante que las empresas e individuos lo hagan.

Como sabes querido lector, no soy doctora, ni bióloga, pero a lo largo del surgimiento del Coronavirus, he estado en contacto con expertos que si lo son. Al principio las observaciones eran, no hay porque preocuparse, con una buena higiene la libramos. Hoy es diferente.

Mientras hago tiempo para ir a la conferencia antes de que supiera que estaba cancelada, abro mi Facebook. Ahí inicio una conversación con una amiga ex-pat en Ecuador que me cuenta que ya todos sus hijos tomarán clases vía google classroom a partir de hoy y que existe la instrucción de trabajar desde casa. Al preguntarle si ya tienen casos de Coronavirus en el país, dice que si y que están aislados. Vienen directamente de una persona infectada en España.

En las últimas semanas, he visto como amigas han viajado entre Estados Unidos y México para llegar a México y ser diagnosticadas con H1N1.  Trump cierra limita vuelos y nosotros no hacemos nada. Los expertos me dicen que es imposible contar con una tasa de contagio tan baja y que seguramente repuntará después del puente. Veo que en todos lados se cierran las fronteras, pero aquí en México no estamos haciendo nada.

Hoy en día que viajamos tanto, sin duda este mundo tan global nos hace vulnerables. Al tomar mi vuelo en dirección a Monterrey de Aeromexico, me llegó simultáneamente un correo que decía que están tomando medidas especiales, cuando en la fila de adelante había una persona evidente enferma con una tos y en el vuelo no identifiqué nada fuera de lo ordinario. En su encuesta me quejé, pero tampoco pasó nada.

Ahora en camino de regreso a la Ciudad de México, en el Lounge de Centurion de American Express una mujer visiblemente enferma tose, mientras que los empleados se llevan los Kleenex que deja y ella se sirve del buffet. Al preguntarle al mesero, nos dice que ya se están tomando medidas, pero no veo un protocolo claro. Al levantarse, los meseros le dan una tímida pasada con el trapo e inmediatamente se sienta otra persona sin saber que ahí había una persona enferma con tos.

Se que las medidas drásticas tendrán un impacto económico y se que como están las cosas en temas de nuestra economía, es como dirían en cuestión de toros, la estocada final. Pero, ¿no será aun mayor el no querer actuar? Esto me parece un claro ejemplo de transformar un tema de prevención en un tema de crisis por inacción.

Sin duda, este es el momento que como individuos tenemos que decidir hacer algo. Si estamos enfermos no salgamos. Si podemos, aprovechemos la tecnología, tengamos juntas virtuales y trabajemos en casa. Si vamos a acudir a eventos masivos, quedémosnos en casa. Esto no es de miedo, sino de ser responsables y evitar que se convierta en algo más grande.

Si costará, pero costará mucho menos de que si esperamos más. No me quiero imaginar la presión sobre un sistema de salud que actualmente está cojeando.

Prometo en la mi cuenta de Instagram de @anasaldana compartir historias de cosas que hacer en casa. Viene el puente, tal vez tienes planes, pero sin duda lo mejor es disfrutar de la vida en casa, porque ahora hay que guardarse. No por miedo, sino por precaución.

Ahora, espero que tengas un buen día y disfruta del sabor de la vida en casa.

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