Ana Saldaña

En lo personal soy gran fan de la cultura japonesa. Me encanta su gastronomía, pero también su concepción estética y de vida. La primera vez que fui a Japón, me tocó la fortuna de ir en época de la floración de los cerezos. No solo es espectacular visualmente, sino también es increíble cuando uno aprecia el impacto que tiene en la vida de las personas. Ver a oficinistas y familias reunidas debajo de los arboles en un parque a la hora de su almuerzo, observar a una persona tomar y tomar fotos de las floraciones por todos los ángulos, ver a personas analizando minuciosamente cada rama. Es como si la vida de los japoneses se llenara de alegría con el nacimiento de las flores.

Conocido como el arte del Hanami, como le llaman los japoneses, es la contemplación de las cosas simples en la naturaleza. La idea además de recordarnos del vínculo que existe con el cambio de las estaciones en la naturaleza, de la vida con la llegada de la primavera después del invierno. Pero también el arte de la contemplación tiene impacto en el ser humano y su ánimo. Conceptos occidentales como el “mindfulness”  (estar presente en el momento con conciencia plena) tiene un impacto en nuestros niveles de estrés y también por lo mismo, felicidad.

Si, Japón es hermoso en estas fechas. Pero la buena noticia es que no solo los cerezos tienen floraciones que valen la pena disfrutar. También los arboles de pera, los ciruelos, muchos arboles frutales tienen flores hermosas. Por lo mismo, un gran plan para este fin de semana es visitar el parque que más cerca te quede, para también en una pequeña escala practicar el arte del Hanami. Te incluyo una lista de mis parques favoritos en la Ciudad de México para que después de visitarlos, te sientas renovado y listo para lo que la primavera adelantada te traiga.

Parque la Mexicana. Es el parque más nuevo en nuestra ciudad, ubicado en la zona de Santa Fe. Además de contar con espacios amplios, andadores para trotar, área para bicicletas, skatepark, juegos infantiles y un lugar para mascotas, cuenta con zonas de lagos y fuentes que te harán descansar y olvidarte por un momento de que estás en la Ciudad de México. Además, cuenta con restaurantes para todos los gustos y presupuestos.

Audiorama Chapultepec. Si algún día tienes tiempo que matar en la zona de Polanco o Reforma, olvídate de ir a una cafetería y escápate a este pequeño lugar en donde todo el día tocan música clásica, rodeado del bosque. Es un espacio ideal para leer un libro o solo escuchar y dejar que tu respiración, vaya al compás de la música y no de tu estrés.

Audiorama Parque Hundido. El Parque Hundido está hermoso, es evidente el cuidado y compromiso que tienen los vecinos para conservar este espacio verde en la Colonia del Valle. Sus viejos árboles y su literal situación hundida (dada su función original de ser fábrica de ladrillos) lo hacen un parque muy peculiar. Recomendamos checar la página de Facebook de Colectivo Audiorama, en donde encontrarás la lista de conciertos que tendrán durante el mes, normalmente a la 1 de la tarde cada dos sábados. 

Jardín Sonoro Fonoteca Nacional. Si no conoces este espacio en Coyoacán, debes visitarlo. Un recorrido rápido por el museo, ubicado en una bella casa, te brindará la oportunidad de conocer la historia de nuestro país y vida cotidiana a partir de las grabaciones que están en su acervo. Desde los primeros comerciales de radio, hasta conversaciones históricas en viva voz de los personajes ilustres de nuestra nación. Pero la visita no estará completa, sin un recorrido por sus jardines, los cuales fueron diseñados por el famoso arquitecto Kees Van Rooij quien le devolvió la vegetación característica de Coyoacán.

Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec. Fue inaugurado como el primer jardín botánico en el país en tiempos de Nezahualcóyotl, en donde se albergaban todo tipo de plantas “exóticas”. En 2006 se reinaguró y desde entonces ofrece un fabuloso paisaje, además de plantas nativas con recorridos guiados de martes a domingo de las 5.00 a las 19.00 hrs.

Jardín Botánica de la UNAM. Albergado en la UNAM, es el segundo jardín botánico más antiguo del país. Cuenta con una de las colecciones más impresionantes de la biodiversidad que crece en nuestros bosques, desiertos y selvas, incluidas especies que se encuentran en vías de extinción. Sin duda vale la pena darse una vuelta. Eso si, es necesario solicitar una reservación a su correo visitas@st.ib.unam.mx incluyendo la información requerida en su página.

Me encantaría que cuando visites alguno de estos sitios que te recomiendo, si te gusta, me etiquetes por favor con una foto en mi cuenta de instagram @anasaldana o si hay algún otro espacio verde que valga la pena conocerse me lo compartas. Siempre estoy lista para explorar nuevos lugares.

Espero que tengas un fabuloso día y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

Compartir