Víctor Sánchez Baños

El arte sacude del alma el polvo acumulado de la vida. Pablo Ruiz Picasso, pintor y escultor español.

En una guerra nunca se le da tregua al enemigo. Nunca se va a la guerra sin fusil. Nunca se escatiman recursos para enfrentar a quien atente la seguridad nacional de un Estado (población, territorio y gobierno).

Desde tiempos ancestrales el cuidado de la población es prioridad para todo gobernante. No existen justificaciones, ni pretextos para protegerlo de cualquier amenaza presente o futura; de otras naciones o de pandemias.

Es obligación del Gobierno cuidar de todos, absolutamente, todos sus gobernados. Los recursos generados a través de la captación fiscal, se enfoca siempre contra los que ofenden, amenazan o atacan a sus gobernados.

Sin embargo, eso no lo entienden los gobernantes en México. Creen que gobernar es usar el dinero en sus “puntadas” o en tener un séquito de lambiscones que lo único que buscan es enquistarse en el poder, como parásitos inamovibles.

Todo este te lo platico estimado lector, debido a que hoy vivimos en el planeta una guerra mundial contra un virus que salió de la nada (o inventado por alguna nación que lo pretendía usar como un artilugio contra sus enemigos). Los recursos económicos deben estar volcados para salvar el mayor número de vidas y evitar que el sistema de salud se colapse, al mismo tiempo que no se ponga en riesgo la economía que es la que da de comer a la humanidad.

El Sars-Cov2, conocido como Covid-19, se convirtió rápidamente en pandemia. Van cientos de miles de muertos en el mundo y millones de contagiados.

El comentar lo que más adelante analizaré, muchos me dicen que es un problema global y que a la gran mayoría de los países les ocurre. Mal de muchos, consuelo de pen… tontos.

En México, el gobierno (como paso en muchas partes del mundo, menos en donde nació el virus, China) actuó con lentitud criminal. A pesar que la Organización Mundial de la Salud alertó a mediados de enero que la síndrome respiratorio agudo grave, cuyo origen es un coronavirus, se había convertido en pandemia, luego de su propagación en dos ciudades chinas con gran velocidad.

Los chinos de inmediato tomaron acciones drásticas y severas. No le preguntaron al pueblo sabio lo que se tenía que hacer, ya que estiman que el gobierno es el responsable de las acciones comunes. Los pueblos generalmente se equivocan; bueno baste como ejemplo que se equivocan siempre en la elección de sus gobernantes (aunque soy un férreo creyente de la democracia, aunque “demos” se equivoque).

Pero, en las decisiones donde está en juego la vida de millones de seres humanos, los que conocen (generalmente los científicos de la salud) son los que deben tomar medidas de control para evitar los contagios y muertes. Generalmente, la gente se niega a cambiar su vida cotidiana, pero en esta ocasión es necesario. Esto hubiera evitado la catástrofe que vivimos.

No admiro a los chinos, pero en esta ocasión hicieron lo correcto: actuar de inmediato, obligar el uso de tapabocas, hacer pruebas en todas las regiones, especialmente en Wuham, donde estuvieron los pacientes “cero”, aislar a la población, evitar las aglomeraciones del transporte público, cerrar las fronteras, investigar sobre las consecuencias del virus.

En México, a contracorriente, “asesorados” por el científico región 4, Hugo López Gatell, quien fracaso en la otra pandemia que le tocó y por lo que lo despidieron de la Secretaría de Salud, no se actuó con rapidez. Los aeropuertos no se cerraron en enero y febrero, ni siquiera colocaron filtros sanitarios para detectar el ingreso de enfermos.

Por si fuera poco, a contracorriente de lo que dicen auténticos científicos de talla mundial y reconocidos por los trabajos de investigación en diversas ramas de epidemiología, que hasta como roquero falló, el “asesor” del gobierno, no pidió que se obligara a todos los mexicanos el uso de tapabocas. Grave error que provocó la muerte de miles de mexicanos. También se niega a hacer pruebas generalizadas, “por innecesarias y costosas”. Al mismo tiempo, dejaron correr la pandemia, que ahora ha dejado en ruinas la economía de millones de personas.

Esto tiene una sola palabra, que no es calificativo, sino descripción: incompetencia.

PODEROSOS CABALLEROS

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA HEINEKEN

HEINEKEN México y Enel Energía México (EEM), subsidiaria retail del Grupo Enel (“Enel”), anunciaron el acuerdo mediante el cual ésta última proveerá durante 10 años a la firma holandesa de energía 100% limpia procedente del portafolio de proyectos eólicos y solares de Enel Green Power (su subsidiaria de energía renovable), y la cual será utilizada en las operaciones de la planta cervecera ubicada en Meoqui, Chihuahua. Un reporte oficial recogido por Energía Limpia XXI destaca que el convenio establece que cada año la planta se abastecerá de 28,8 GWh de energía renovable, lo que en otros rubros equivale anualmente a plantar más de 405.000 árboles; retirar de circulación casi 3.200 vehículos; o evitar la emisión de 16.100 toneladas de CO2. Al respecto Marco Antonio Mascarúa Galindo, vicepresidente de Asuntos Corporativos de HEINEKEN México, expresó que “esta alianza es histórica y motivo de orgullo al representar un paso firme para lograr que este año las operaciones de la compañía sean 66% renovables en materia de consumo de energía, y para que en 2030 se logre el objetivo de llegar al 100%. ”Recordó que HEINEKEN México utiliza energía eléctrica renovable en algunas de sus plantas de producción, centros de distribución y en tiendas SIX en diferentes estados del país y precisó que a través de todas las acciones en esta materia, HEINEKEN México ratifica su compromiso con la responsabilidad socioambiental reflejada en resultados como la disminución del 10% de la emisión de CO2 en la producción, gracias al uso de biogás y energía renovable, así como en la reducción del uso de agua a 2.8 litros para producir un litro de cerveza.

Escúchame de lunes a viernes, de 21 a 22 horas, en “Víctor Sánchez Baños en MVS”

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