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Manuel Lino / Los Intangibles.com

Entre los más de 100 tipos de vacunas contra Covid-19 que se están desarrollando en distintos lugares del mundo, y las siete que ya están siendo probadas en seres humanos, el desarrollo reportado ayer en la revista The Lancet destaca por ser la primera hecha con una promisoria técnica llamada “vector de adenovirus”, que llega a la fase I de pruebas clínicas.

La buena noticia es que la técnica está funcionando, ya que generó inmunidad, y en los sujetos de la prueba sólo se presentaron reacciones secundarias transitorias, molestas, pero soportables.

El ensayo reporta que se encontraron respuestas específicas contra el SARS-CoV-2 por parte de las células del sistema inmune en el día 14 después de la vacunación y que las “respuestas humorales específicas” (las que permiten una reacción rápida contra la infección), se alcanzaron en el día 28. 

Los investigadores, adscritos a distintos centros de investigación y control de enfermedades de China, descubrieron que las dosis altas tendían a generar mayor inmunidad, pero también más efectos secundarios (fiebre severa, fatiga, dolores musculares y de articulaciones).

Ahora, están preparando las pruebas de la fase II y seguirán por seis meses a los pacientes de la fase I.

¿Por qué importa que sea un adenovirus?

En pocas palabras, la técnica del “vector de adenovirus” consiste en expresar la famosa proteína spike (S) del SARS-CoV-2 en un virus distinto de muy baja patogenicidad, el adenovirus tipo 5 (Ad5); el Ad5 así modificado se inyecta después a los sujetos de prueba, para que generen inmunidad contra la proteína S.

Los adenovirus son abundantes y muy contagiosos, pero provocan infecciones leves; la mayor parte de los niños de 10 años han padecido alguno de los catarros, diarreas o perrillas que provocan. 

Desde principios de los 90´s se ha ido desarrollando la biotecnología para usar adenovirus como vectores, insertándoles genes para distintos propósitos. Uno de ellos ha sido el desarrollo de vacunas, expresando los antígenos (así se llaman los elementos que despiertan reacciones del sistema inmunológico), como en este caso. 

El conocimiento de los adenovirus y las técnicas para usarlos es amplio. Ha alcanzado una sorprendente sofisticación con un alto nivel de seguridad, tanto si se trata de virus capaces de replicarse como si no.

Por ejemplo, son el vector comúnmente más empleado para la terapia génica del cáncer; Se inutiliza su capacidad de replicarse, y se pueden usar para insertar genes sanos en células enfermas. También se pueden diseñar con capacidad para replicarse dentro de células cancerosas, a las que después destruyen. 

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