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Ricardo Bernal

Ricardo Bernal y José Martínez Ríos

rbernal@ejecentral.com.mx

Para pararse ese rectángulo mágico de 23.77 metros de largo por 8.23 metros de ancho se necesita aplicar las leyes de la física, una alimentación rigurosa, un entrenamiento diario de más de siete horas, técnica, conocer bien a tu oponente, la mayor tecnología en la raqueta, formar parte del ranking mundial y, como corolario, la elegancia.

Sólo entonces se puede estar en el club del torneo más importante y antiguo, la Copa Davis, donde la estrategia y el orgullo individual se dejan a un lado para disputarse la supremacía de una nación.

El tenis sigue siendo uno de los deportes de élite, particularmente elegante, pero también rudo y estratégico. Sus reglas, presentación y organización han evolucionado lentamente, también la tecnología que utiliza, pero a diferencia de otros deportes, los cambios se han implementado con cautela.

De todo lo que envuelve el llamado deporte blanco, la raqueta es el emblema que puede definir la personalidad de un jugador, su estilo, táctica y hasta su triunfo. La herramienta de las estrellas que concentra la evolución tecnológica y es capaz de potenciar el rendimiento en una pista y definir todo un juego si se usa la correcta, y con técnica depurada.

Caoba, tripas y metal

En 143 años de historia profesional del tenis, transitaron nombres como Don Budge, Jimmy Connors, Pete Sampras, Serena Williams, Martina Navratilova y Roger Federer que no pueden estar disociados de una raqueta que hacen que su técnica de golpeo sea algo exquisito.

Los historiadores cuentan que en el siglo XIV los jugadores utilizaron cordajes de tripa con marco de madera. Se considera a los italianos los inventores. Un siglo más tarde las raquetas eran algo más pequeñas que las actuales y sobre todo al principio con cordaje diagonal. Hasta el siglo XIX, el mango fue diferenciado, el cordaje se usó de forma vertical y horizontal y se hicieron en dos piezas: una que es casi toda la raqueta y otra pieza central que va en el corazón o cuello de la raqueta. No era simétrica y estaba ligeramente “caída” hacia un lado, pues hasta el tercer cuarto del siglo XIX se jugó en cancha cubierta.

A finales del siglo XIX y principios del XX se utilizaba la caoba para los marcos y el cuello de la raqueta, pero comenzó a diferenciarse el mango. En 1967, Wilson Sporting Goods trajo las primeras raquetas metálicas T2000. Jimmy Connors fue el usuario más reconocido. En 1976, Howard Head introdujo con la marca Prince la primera raqueta oversize que tuvo gran popularidad: la Prince Classic.

El salto en 40 años

El reinado de la madera inició su declive en los años 80 y se distinguían dos tipos de raquetas: las más baratas, de aluminio, y las más caras, de grafito o compuestos. La madera ya no podía ofrecer nada que otros materiales no pudieran mejorar.

Entraron materiales más cómodos, ligeros y atractivos visualmente: el grafito, la fibra de carbono o el Kevlar. Ahora, buena parte de las raquetas están hechas de fibra de vidrio o hipercarbón, con mangos de fibra de carbón para mayor agarre.

El peso medio de las raquetas ahora es 10.5 onzas (297.67 gramos), llegando algunas hasta las 7 onzas (198.44 gramos). Nuevos materiales como cerámicas, fibras de vidrio, boron, titanio y Kevlar son probadas constantemente, casi siempre mezclados con grafito.

En la siguiente edición 120 de la Copa Davis se verán las raquetas más emblemáticas del deporte. El próximo 6 de marzo inicia el camino de 132 naciones por arrebatarle a España La ensaladera obtenida el año pasado con un soberbio Rafael Nadal comandado un triunfo histórico.

EL DATO

40 partidos ganó el alemán Boris Becker en Copa Davis y es primer lugar en la categoría. El español Rafael Nadal tiene 37 juegos ganados y está en tercer lugar mundial.

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