J. S Zolliker

Ante una autoridad que a veces parece rebasada y a veces harto indolente, la sociedad civil mexicana, carente de liderazgos y de ambición política alguna, ha dado un paso al frente para autolimitarse por medio de una cuarentena voluntaria, que pueda ayudar a prevenir un aumento desproporcionado de contagios del #Covid-19. 

Por lo anterior y porque llevo ya muchas columnas por varios meses hablando sobre la catástrofe que nos atraería el probable colapso de nuestro sistema de salud pública por esta contingencia, aprovecharé hoy este espacio para recomendarles tres libros que me parecieron estupendos, disfrutables y divulgativos de conocimiento; espero, les ayuden a hacer del aislamiento, una acción más pasadera:

1.

 Rana, de Mo Yan, escritor chino ganador del Premio Nobel de Literatura en el año 2012. El libro trata sobre un personaje-narrador apodado Renacuajo, quien nos relata la vida de Gugu, su tía. Así pues, Renacuajo nos cuenta que ella en su juventud era una joven y muy bella partera, hija de un acérrimo comunista chino, miembro del partido y hombre de gran resonancia en su comunidad. Conforme transcurre el libro, nos percatamos de que algo sucedió en la vida de  Gugu, que a pesar de convertirse en la primera obstetra moderna del pueblo, decide representar al gobierno en la política de “un solo hijo” por familia, por lo que se dedica a controlar, muy estrictamente, los embarazos y abortos de las mujeres de la región. Además de muy bien escrito, es una obra que nos muestra la historia reciente de China, las causas y consecuencias de sus políticas demográficas, y un sinfín de conocimientos que obtenemos gracias una pluma que es por demás entretenida.

2.

 Me llamo rojo, de Orhan Pamuk, escritor turco ganador del Premio Nobel de Literatura en el año 2006.  El libro nos cuenta la historia del asesinato de uno de los miembros del afamado taller de ilustradores (dibujantes de libros) del Imperio Otomano. La historia nos es narrada por diversos personajes que en cada capítulo nos cuentan y nos hablan, no sólo de su taller, sus experiencias, vidas y sus creencias personales, sino del sistema político, social y filosófico de la gran capital del gran imperio, el Estambul del siglo XVI, durante el sultanado de Murad III. Aunque el tiempo narrativo es corto (nueve días durante el año de 1591), la historia es muy amplia e interesante, pues nos lleva de la mano por romances, concepciones religiosas y de una investigación de estilo policiaco, con una manera de contarlo, que es muy incluyente para el lector.  Página a página, nos construye y nos educa de forma sumamente entretenida, mientras además, nos descubre la identidad del asesino. 

3.

 El Médico, de Noah Gordon, escritor norteamericano que no ha estado ni estará cerca de ganar el Premio Nobel de Literatura. La suya no es una literatura estructurada como una gran obra, pero es sumamente educativa y entretenida. La historia versa sobre un niño del gremio de carpinteros de Londres que a los nueve años queda huérfano y quien descubre que con sólo tocar a una persona, puede saber si aquella está cerca de morir. Por lo anterior y por azares del destino, después de fungir como ayudante de un barbero que pretende curar malestares en los pueblos que visitan, conoce a un joven doctor judío, llamado Merlin, quien lo impresiona tanto, que decide seguir sus pasos para convertirse en médico. Ahí, el protagonista se aventura en un largo viaje, tanto personal como profesional, para estudiar con los musulmanes, sus grandes técnicas para curar enfermos, haciéndose pasar por un judío migrante que va a dar a la antigua Constantinopla con el más grande médico de todos los tiempos: Ibn Sina. Muy divulgativo del conocimiento, con una estructura lineal y simple, este libro te enganchará y te dará por horas y días un grato entretenimiento.  

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