Rebeca Pal

Emilio Calatayud, escritor, abogado y juez de menores, comparte información basada en la experiencia de la policía, que puede ayudarnos a comprender lo fácil que es convertir a un infante en un criminal.

Los diez pasos a seguir para hacer de un niño un delincuente:

  • Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece. 
  • No le dé ninguna educación espiritual. Espere que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  • Cuando diga groserías, ríaselas. Esto le animará a hacer más cosas graciosas.
  • No le regañe nunca ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  • Recoja todo lo que deje tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes… Hágaselo todo. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  • Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero que su mente se llene de basura.
  • Disputa y riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia quede destrozada para siempre.
  • Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer de dinero, es necesario trabajar. 
  • Satisfaga todos sus deseo, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones. 
  • Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que, de verdad, lo que quieren es fastidiarle.

No soy madre y sé que mi opinión puede estar de sobra, sin embargo, la quiero compartir porque miro el panorama desde fuera, y veo cosas que me asustan, que me quitan las ganas de traer un niño más al mundo. Tener un hijo es una responsabilidad para toda la vida, no es el paso que sigue cuando uno se casa o formaliza una relación. Estamos hablando de una vida, no de un objeto. Ojalá que quienes desean ser padres y madres, se cuestionen si están dispuestos a afrontar y a hacerse cargo de las responsabilidades y las consecuencias de esta decisión, o si sólo lo hacen para tener la foto de la familia perfecta en la sala de su casa.

“Si seguimos estos consejos es fácil que hagamos un pequeño ladrón en casa. Un tirano que con el tiempo se puede convertir en un autentico criminal” Emilio Calatayud.

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