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Redacción ejecentral

Muy mal le fue a Isabel Arvide en los medios por su nombramiento diplomático, pues sus historias son harto conocidas como corrupta y prepotente, con sus ostentosas fiestas pagadas por el PRI y sus gobernadores, sus viajes y ropas financiadas con extorsiones a priistas, sus traiciones a sus patrones y filiaciones a panistas.

¡Claro! Su protector, el presidente Andrés Manuel López Obrador no lo sabe, pero que le pregunte quién le pagó por revelar secretos del entonces gobernador de Coahuila, Humberto Moreira

Dicen los que saben que fue el entonces presidente Felipe Calderón, de quien se convirtió en un sapo a cambio de dinero que salió de la Secretaría de Seguridad Pública cuando Genaro García Luna era el titular. Lo que hacen las vinculaciones de la ahora consentida de Palacio Nacional.

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