Slim figura entre los principales benefactores de los Clinton
El magnate es uno de los respaldos financieros más importantes de la Fundación Clinton
ENRIQUE HERNÁNDEZ
El 26 de junio de 2010, Hillary Clinton le escribió a Lona Valmoro, la mujer que le llevaba la agenda, para que por favor buscara a Dianne Feinstein, la senadora demócrata por California, para una cena. Debía decirle que la cita se complicaba en julio, pero si funcionaba en los primeros días de agosto, estaba bien. “Solamente debe saber que estamos tratando”, le escribió en un correo. “También quiero ver a Jack Keane para un trago”. Se refería al mismo Keane que se retiró como un héroe de guerra y del que se recuerdan sus hazañas en Vietnam, Somalia, Bosnia y Kosovo.
“¿Saben algo de la fecha para una junta con Carlos Slim?”, preguntó con un to.no de mayor premura y preocupación la entonces secretaria de Estado de Estados Unidos.
Las visitas del magnate mexicano a la oficina de Clinton en Washington no eran algo raro en su entorno cerca.no. Al contrario, a veces le dedicaba hasta 30 minutos de su tiempo, es decir, el mismo espacio que duraban algunas de las juntas con el presidente de Estados Unidos para revisar los temas de la semana.
Hillary Clinton le muestra tanto respeto a Carlos Slim que, incluso, lo invita a cenas a las que sólo los más poderosos del mundo de los negocios, la política y la tecnología global pueden contar. Como esa legendaria cena dedicada a hablar del futuro, en 2009, en la que fue convocado Slim, Padmasree Warrior, de Cisco; Carol Bartz, de Yahoo; Pierre Omidyar, fundador de eBay; Steve Jobs, la leyenda de Apple; Eric Schmidt, de Google, y la estrella de Twitter y los genios de San Francisco, Jack Dorsey.
Por eso resulta extraño que Carlos Slim, el cuarto hombre más rico del mundo con una fortuna estimada en 49 mil millones de dólares, no haya estado presente en la Convención Nacional Demócrata, la gran fiesta de Hillary Clinton hacia la Casa Blanca.
La presencia de Margarita Zavala en la convención, la semana pasada en Filadelfia comienza a generar euforia mediática en México. Pero de la ausencia de su esposo, Felipe Calderón, o de la ausencia de Slim, nadie habla.
El magnate, quien desde el arranque del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha sido afectado en sus negocios de telecomunicaciones y obras, es uno de los respaldos financieros más importantes de la Fundación Clinton, que encabezan Bill, Hillary y su hija Chelsea.
Slim ha reducido a nivel personal sus aportaciones, del rango de uno a cinco millones de dólares, al de 250 mil a 500 mil, pero sus empresas no paran de inyectar dinero a la familia Clinton.
Inmobiliaria Carso, por ejemplo, contribuyó con recursos en el rango de uno a cinco millones de dólares –no se especifica públicamente cuánto–, que es la misma suma que durante 2015 inyectó Telmex.
En ese rango de donaciones, de uno a cinco millones de dólares, está ubicado otro de los amigos mexicanos de los Clinton, Carlos Bremer. Para algunos sonará conocido el nombre en este momento, pues este empresario es parte del elenco de Shark Tank México, junto con Jorge Vergara, dueño de Omnilife y Las Chivas; la dueña de Victoria 147, Ana Victoria García; Rodrigo Herrera Aspra, de Genomma Lab, e incluso está Arturo Elías Ayub, yerno de Slim, director general de Multimedia y Alianzas Estratégicas de América Móvil, Director de UNO TV y Presidente del Instituto de Deportes Telmex, entre otros puestos relevantes dentro de las empresas de Slim.
Carlos Bremer es el presidente del consejo de Value Grupo Financiero y abiertamente reconoce ser amigo de los Clinton. De hecho, forma parte del consejo de Clinton Foundation y de América Móvil, así como de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Destaca también en el patrocinio del beisbol y el golf desde Nuevo León.
En ese rango de donadores a la Fundación Clinton está también el estadunidense Steven Spielberg, Toyota, Pfizer, Microsoft y el Open Society Institute, de George Soros.
Pero Carlos Slim no para de dar dinero ahí. A través de TracFone Wireless ha dado entre cinco y 10 millones de dólares a los Clinton. TracFone tiene unos 25 millones de suscriptores de telefonía de prepago en Estados Unidos. Esta empresa es conocida en ese país como la telefónica de los pobres, pues ofrece dispositivos casi desechables con minutos pagados por adelantado, a bajos precios.
En ese rango de donaciones está Elton John, Michael Schumacher, Coca-Cola y Kuwait.
La Fundación Carlos Slim está anotada como donadora de entre 500 mil y un millón de dólares. Tam.bién figura en esa lista Auto.desk, Citigroup, Google y Nike.
Pero las inyecciones de capital no terminan ahí. En la lista de los donadores de entre 250 mil y 500 mil dólares está Car.los Slim y su fundación.
En ese mismo rango, de 250 mil a 500 mil dólares, también está lo que la Fundación Telmex le pagó a Hillary Clinton por una conferencia.
Carlos Slim le ha inyectado entre ocho y 22 millones de dólares a los Clinton en los últimos años. “Carlos Slim es uno de los filántropos más importantes y mucha gente nunca ha escuchado acerca de sus actividades humanitarias”, escribe Bill Clinton en la página de la Fundación de su familia. “Él es dueño de acciones de más de 200 compañías que emplean a más de 200 mil personas en América La.tina y más allá”.
Renato Flores Cartas, gerente de Comunicación Corporativa de Teléfonos de México, explicó que las relaciones entre la Fundación Clinton y la Fundación Slim están vigentes desde hace 12 años, a raíz de una serie de trabajos realizados en Colombia y Haití. Aseguró que no hay en absoluto una relación para impulsar o cabildear la candidatura de Hillary Clinton para que sea la presidenta de Estados Unidos.
Los recursos económicos de las fundaciones del millonario mexicano y de la esposa de Bill Clinton, aseguró el vocero de Telmex, no se destinan a ningún trabajo en Estados Unidos.