FOTO: Cuartoscuro.

Compartir

Jonathan Nácar, Oscar Santillán y Angélica Ortiz

redaccion@ejecentral.com.mx

La disolución de la Policía Federal este miércoles adoptó el rostro de resistencia. Por primera vez en los 20 años de creada esa institución, agentes federales acompañados con sus familiares tomaron el control de seis puntos clave para las operaciones de las oficinas de seguridad federal y obligaron al secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, a informar qué pasaría con su futuro y derechos adquiridos ante la fundación de la Guardia Nacional.

La oferta que el titular de la seguridad preventiva puso en la mesa fue: si no quieren pertenecer a la Guardia Nacional o reprueban los exámenes, podrán elegir entre convertirse en custodios en penales federales, policías migratorios o de atención a refugiados, vigilantes de personas bajo proceso, buscadores de desaparecidos o policías de aduanas.

En todo caso, apuntó Durazo en conferencia de prensa que los policías federales que organizaron los bloqueos escucharon en sus celulares y tabletas, de manera provisional los agentes serán asignados a otras divisiones de la Policía Federal, en tanto no sean transferidos, “respetando en todo caso su antigüedad, derechos y prestaciones”. 

“Cuentan con la opción de ingresar a otras instituciones como el Servicio de Protección Federal, Órgano Administrativo Desconcentrado de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, la unidad de Medidas Cautelares, la Comisión Nacional de Búsqueda, el Instituto Nacional de Migración, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, la Administración General de Aduanas, entre otras”, enumeró en una breve conferencia de prensa luego de más de 10 horas de protestas de la Policía Federal. 

Los agentes que también bloquearon Periférico, Constituyentes, Avenida de Telecomunicaciones, calzada Legaria y un tramo de la carretera a Pachuca, aseguraron que cuentan con el apoyo de los 35 mil efectivos que integraban la Policía Federal. Anunciaron un paro para este jueves, que presentarán un amparo y que analizarán las propuestas que reciban de Alfonso Durazo, quien abrió una mesa de diálogo que encabezará el subsecretario Ricardo Mejía. 

No le creyeron

Alfonso Durazo acudió a las oficinas centrales sin atender en persona a los manifestantes, y desde allí dio una conferencia de prensa. Recordó que por ley, la Policía Federal tendrá hasta 18 meses para concluir su proceso de integración a la Guardia Nacional. 

“Nuestro compromiso es que cada elemento sea ubicado donde mejor pueda servir, de acuerdo a su capacidad, trayectoria, formación e intereses personales”, aseguró el funcionario.

Tendrán la opción, dijo, de adscribirse a la región que les parezca más conveniente. “La Guardia Nacional no va a trabajar por operativos, no vamos a traer a sus elementos de arriba hacia abajo, de un lado para otro. Van a traer una adscripción permanente”.

En caso de que de manera extraordinaria sean trasladados en operativo especial, puntualizó, se les cubrirá los gastos relativos a traslado, alimento y hospedaje, y todo los necesario para el desarrollo de sus funciones. 

“Las prestaciones de todos los elementos de todas las dependencias involucradas en la creación de la Guardia Nacional mejorarán de manera gradual hasta lograr su homologación, y lo mismo sucederá con sus percepciones económicas”, aseveró el funcionario.

Los agentes de la Guardia Nacional, añadió, conservarán un seguro de gastos médicos privados y los servicios médicos del ISSSTE. También se comprometió a que ninguno de los federales que participaron en las movilizaciones serán castigados. 

Pero desde la visión de los policías que iniciaron el paro porque hoy debían presentarse a los exámenes para ser aceptados en la Guardia Nacional, coincidieron en que nada les habían informado y se mantenían en total incertidumbre.

Nos están quitando todos nuestros derechos y prestaciones que tenemos en Policía Federal. Y encima nos discriminan porque por el sobrepeso, la estatura o si son mayores los están rechazando sin liquidarlos; nos olvidamos de nuestra antigüedad y nuestro rango porque nos están haciendo pasar como de primer ingreso”, soltó Juan, integrante de Fuerzas Federales.

A pesar del ofrecimiento de diálogo, por parte de Durazo, coincidieron, a través de un vocero, en que: “No estamos dispuestos a integrar un cuerpo que no nos respeta y que considera nuestra experiencia, y nuestra labor en todos estos años. Si hay una transición digna, con nuestros derechos y prestaciones que ahora gozamos, adelante, pero si la desaparición de la Policía Federal implica todos estos abusos, no lo vamos a permitir”. 

Compartir