Foto: Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, sigue de florero por cuanto a responsabilidades tiene dentro del gobierno, salvo el de la violencia de género, que a decir de los resultados, también ha sido un fracaso.

Pero tras bambalinas, dicen los que saben, sigue respaldando fuertemente a su protegido, Ricardo Peralta, quien salió muy mal de Aduanas y de la Subsecretaría de Gobernación, señalado en Palacio Nacional por presuntos actos de corrupción, y más adelante, por haber negociado con narcotraficantes.

Él siempre lo ha negado y doña Olga lo ha respaldado. El hecho es que sigue en la congeladora del gobierno, con el calor que le da la secretaria.

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