Oscar Moha

Terminado el periodo electoral, las Iglesias también se adjudicaron triunfos y derrotas. Partidos y candidatos que conformarán la nueva geografía político-religiosa constataron la importancia de la religión partidista donde incluso en algunas regiones los votos católicos y evangélicos definieron un resultado a favor o en contra. Pudimos apreciar a jerarcas invitando veladamente a su grey a no votar por Morena y sectores evangélicos ProVida sirviendo de comparsa para esta tarea que muy probablemente no será sancionada legalmente ni por el INE, ni por Gobernación. 

La Iglesia Católica -con la zalamería de Iglesias Evangélicas conservadoras- se adjudicó el regreso del panismo a la Ciudad de México para ponerle un “dique moral” al avance que han tenido los derechos de la comunidad LGBTT que han procurado alcaldes y diputados locales morenistas. Sin embargo, católicos y protestantes que simpatizan con la libertad y la prevalencia de garantías sobre las prohibiciones religiosas ven el riesgo que representa esta división muy marcada, incluso no descartan actos de discriminación, intolerancia y violencia de parte de ambos bandos.  

Los creadores de la página www.votoporlavida.org donde se exhibe a los candidatos que se autonombraron ProVida y ProFamilia (en su mayoría panistas) explican que en algunos Estados y en sus respectivos Congresos locales “los resultados son amenazantes”, pues Morena ganó las gubernaturas en 8 entidades del Pacífico, lo que significaría la llegada a esas localidades la despenalización del aborto y la permisibilidad de que existan legalmente los matrimonios entre personas del mismo sexo, entre otros temas. 

Indican que sólo el 20% de sus candidatos a una diputación local (en los distintos Estados) y casi el 30% los que compitieron por un escaño en San Lázaro, obtuvieron el triunfo. El mismo Partido Encuentro Solidario que incluyó en las boletas a pastores y pastoras (aunque no cuentan con un registro ante Gobernación como tales, pero que en la praxis cumplen esas funciones) está en riesgo de perder el registro. Los anuncios que lanzó el PES en radio y tv manifestándose en contra del aborto y de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales le restaron votos incluso dentro de las mismas Iglesias Evangélicas de donde salieron muchos de sus aspirantes a un cargo de elección.  

A dos días de las elecciones, el Jefe del Ejecutivo nuevamente se declaró “cristiano”, sin desligarse del catolicismo, ni cobijándose bajo alguna de las miles de congregaciones evangélicas que hay en el país, sino todo lo contrario. Mas bien se dijo “seguidor del pensamiento y de la obra de Jesús. Así es como entiende el cristianismo el Presidente.  

Este episodio, a pesar de que no fue muy comentado en medios, le redituó otro tipo de votos al interior de la grey evangélica, donde tiene un séquito de seguidores radicales, es decir un “voto duro cristiano” que suscribe todo lo que se hace y dice en las mañaneras. Este grupo de nivel nacional es el que estaría impulsando el ideal de que México siga siendo un país laico y que sus funcionarios, legisladores e impartidores de justicia sepan separar convicciones religiosas personales y su quehacer como servidores públicos.  

Quedan en evidencia tres situaciones: existen corrientes bien definidas al interior de las Iglesias que apoyarán temas de la esfera moral y tratarán de incrustarlos al debate para, en su caso, imponerlos a la sociedad; ha sido la contienda electoral donde más candidatos religiosos ha habido en la historia del país, por lo que el voto irá de la mano con la fe en la próxima elección, pues según el INEGI hay más del 77% de mexicanos que simpatizan con alguna religión. Y finalmente el abstencionismo sigue presente en las Iglesias, cosa que no han podido exterminar los líderes espirituales.  

PALABRA DE HONOR: En la alcaldía Cuauhtémoc hay más de 32 mil vendedores ambulantes que venden drogas, según le comentó a Carmen Aristegui en una entrevista el pasado miércoles 8 de junio la que fue candidata de Morena en esa demarcación, Dolores Padierna Luna. La Cuauhtémoc ha sido gobernada por personas cercanas a AMLO desde el año 2000, como la misma Padierna Luna y el hoy senador Ricardo Monreal Ávila.  

Compartir