Oscar Moha

Conforme avanzan las fases sanitarias del Covid-19 también abundan con la misma intensidad e incertidumbre las pasiones espirituales- económicas de los Ministros de Culto. Cierto es que la mayoría de ellos y ellas atienden las indicaciones del gabinete de Salud, y mantienen su sana distancia, pero hay grupos radicales que están ganando adeptos conforme pasan los días y se fanatiza la creencia de que “a Dios nadie lo puede censurar”.

El Municipio mexiquense de Ecatepec, el más grande de América Latina no sólo en extensión territorial sino también por el número de templos católicos y sobre todo evangélicos (son más de mil) que hay en ese territorio, ha comenzado a resentir el avivamiento manipulador de pastores y sacerdotes que no están llevando a cabo las disposiciones de Gobierno Federal y tuvo que advertir a las Iglesias en un comunicado oficial emitido esta misma semana que va a suspender y a clausura los recintos dedicados al culto público que no acaten las disposiciones de evitar las celebraciones en esta fase de la contingencia.

Se duele oficialmente el Municipio gobernado por Fernando Vilchis Contreras, del partido Morena, de que “algunas Iglesias Católicas y Cristianas no han respetado las medidas de prevención y protocolo con relación a la emergencia sanitaria… y lamentamos profundamente la falta de conciencia y sentido social para evitar todo tipo de evento masivo…”, dice su memorándum enviado a todos los Ministros de Culto de esa alcaldía. Y es que pastores y sacerdotes, como en el tiempo de las catacumbas, han celebrado misas y cultos de manera clandestina. En lo oscurito también recogen sus donativos.

Muy entendible es que la mayoría de los Ministros de Culto tengan como única fuente de ingresos lo que recolectan de ofrendas, diezmos o limosnas, sobre todos los días domingo cuando el cristianismo celebra sus liturgias. Pero eso de convocar vía redes sociales o por llamadas telefónicas a sus files y pedirles que entren de manera discreta al templo para evitar la sanción, es un acto más de fanatismo e insensatez que de devoción al Creador.

Iglesias independientes de corte pentecostal en Ecatepec, y municipios aledaños como Nezahualcóyotl, Chalco, Ixtapaluca y Chimalhuacán han llevado a cabo estas reuniones con sus 40 miembros en promedio dentro de pequeños templos, donde el pastor y otros líderes manipulan a los feligreses con textos bíblicos como el de “es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” en clara alusión a las disposiciones dictadas por la autoridad federal. Por ello, y con una razón más de índole sanitario que legal, es que el alcalde ha mandado a cerrar varios templos y sancionado a los organizadores de procesiones con motivo de la Semana Santa.

En Chiapas, otra localidad donde el fenómeno multireligioso ha sido característico desde la época colonial, se están organizando eventos también encabezados por sacerdotes y pastores. Uno de ellos se tiene programado para los días 18 y 19 de abril en el municipio de San Cristóbal de las Casas. Está convocado por la Iglesia Pentecostal Nuevo Pacto y supuestamente será en un deportivo, con la anuencia de las autoridades. Obvio que los organizadores y quienes autoricen este y otros actos de culto saben por lo que estamos pasando a nivel mundial y que la concentración de más de 50 personas es un acto de desacato y un posible foco de infección masiva, pero lo que se pueda colectar en monedas y billetes es uno de los temas motivacionales para arrancar este evento denominado “Noche de Milagros”, y sería precisamente uno de ellos que se realizara con total impunidad.

Y así, en varios Estados del país, sobre todo en municipios donde todavía no llega la Fase II de la pandemia, Ministros de Culto católicos y protestantes están reuniéndose en la clandestinidad incitando soterradamente a la rebelión en nombre de una fe mal entendida y pésimamente aplicada. Claro, existen varias explicaciones como el ahorcamiento económico que sufren pastores y sacerdotes, como millones de mexicanos que perdieron o están a punto de perder sus empleos, con la única diferencia de que para los religiosos no existe, y parece que no habrá, un estímulo, crédito o programa asistencial que los vaya a librar de la crisis. Y eso que apenas comienza la Fase III.

PALABRA DE HONOR: No bajan los índices de delincuencia en la Ciudad de México y Zona Metropolitana. No baja el número de crímenes dolosos en el país. Lo que sí va a la baja es el índice de aceptación popular del actual Gobierno, según varias encuestadoras de las llamadas “conservadoras”. Bueno, al menos hay tapabocas a granel….

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