Oscar Moha

El extinto Partido Encuentro Social (PES) pretendió engañar a Andrés Manuel López Obrador, pero El Peje no se dejó.

Hugo Eric Flores Cervantes, creador del PES, fue asesor del ex Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León (PRI). Luego se confabuló con Dante Delgado Rannauro para formar el Partido Convergencia (PC), incluso le puso slogan y logotipo sacado de un texto bíblico, pero se pelearon y Hugo tuvo que nadar hacia aguas más profundas.

Después sirvió a Felipe Calderón Hinojosa (PAN) para llegar a la Presidencia de la República. Lo hizo pasar como “cristiano de la secreta” ante miles de pastores, quienes le dieron el voto de confianza. También acabó disgustado con FCH y hasta la amistad perdieron. Hugo Eric se la pasó en veda política aquel sexenio.

Luego comenzó a darle oxígeno a su entonces incipiente agrupación política “Encuentro Social” y convenció a Ministros de Culto para que lo apoyaran para hacer realidad un partido político en donde “todos tuvieran trabajo: predicando y repartiendo Biblias”. Miles le creyeron, pero otros que sí lo conocían no mordieron el anzuelo.

Cuando el PRI designó en el Estado de México a Eruviel Ávila Villegas como candidato a gobernador en el 2011, Hugo Eric se coló hasta los cercanos del mexiquense y repitió el cuento de que “jalaría” un buen número de votos evangélicos para el abanderado, pero el equipo de Eruviel le retiró la confianza y Hugo volvió a quedarse sin escamas.

En eso andaban cuando Enrique Peña Nieto era nombrado abanderado priísta a la Presidencia de la República. La habilidad de Hugo le permitió tener reuniones con el coordinador de la campaña, Luis Videgaray, a quien casi persuade de darle dinero para hacer “reuniones masivas” en cada Estado con “miles de cristianos”. Pero más hábil resultó Videgaray y le cortó de tajo su activismo religioso.

Las aguas estaban ya a su nivel y Encuentro Social se hizo Partido Político Nacional. Comenzó juntando a líderes religiosos y les prometió la multiplicación de panes y sobre todo peces, así como “cargos de elección en el Gobierno, jefaturas, partidas presupuestales para hacer más templos y repartir más Biblias” en el país. Parecía que con la llegada de EPN habría abundancia. Sin embargo, la alianza con Peña no se dio. Hugo Eric tuvo que buscar otro lugar para desovar sus sueños de poder político.

Navegando en otros canales, contactó a su “amigo” Marcelo Ebrard Casaubón, quien siendo Jefe de Gobierno en la Ciudad de México por el PRD le dio una oficina al final de su administración, donde Hugo invitaba a orar a algunos pastores para convencerlos de que Encuentro Social sería una “fuerza que Dios utilizaría para llegar a la Presidencia de la República”… pero terminó en pleito con Marcelo y otra vez a nadar contra corriente.

Volvieron las elecciones para elegir Gobernador en el Estado de México y Hugo comercializó nuevamente la idea de que el voto evangélico daría el triunfo al hoy gobernador del PRI, Alfredo del Mazo Maza. Convenció a varios, pero fue “pura carnada” porque el “Grupo Atlacomulco” se quedó con todo el botín y a Hugo no le dieron ni las gracias.

Pero, el líder del extinto PES supo seducir al entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador de que le permitiera unirse a MORENA para “salvar” el registro, pero ni así sobrevivió.

López Obrador sabía que Hugo no garantizaba los votos que prometía. Conocía muy bien que Hugo se amafiaría con cualquier partido bajo el mismo esquema religioso de prometer millones de sufragios evangélicos. Sabía que confiar en Hugo era confiar en un pseudo cristiano, así que lo “ayudó” utilizándolo para hacer más grande su bancada en San Lázaro y en el Senado. Los diputados del PES, parecen del PES, se dicen del PES, pero en realidad servirán a MORENA.

Como dijo el padre Alejandro Solalinde: “El PES fue una dama de noche que se vendió al mejor postor”.

Otra vez, Hugo perdió ganando. Será el Coordinador General de Programas para el Desarrollo en el Estado de Morelos y trabajará con el gobernador -y todavía su amigo- Cuauhtémoc Blanco Bravo. Ambos exigieron ese cargo a AMLO, por los favores recibidos.

En ese nuevo espacio, podría resurgir el PES. Dinero no faltará, Hugo sabe conseguirlo. Lo que se le acabó fue la confianza de los evangélicos, pero la puede volver a comprar.

PALABRA DE HONOR: Finísimas personas del tamaño de Gerardo Fernández Noroña y del senador Félix Salgado Macedonio están pensando en poner como Redactor en Jefe de la Nueva Constitución Moral de la República al escritor Paco Ignacio Taibo II, por su “pulcritud en el lenguaje y claridad”. El próximo Director del Fondo de Cultura (no barata) Económica, quien llegará al cargo en tanto le arreglen lo de su nacionalidad en la Cámara de Senadores, también está pensando en dar nota con profundas y originales frases.
Bienvenidos a la realidad de cuarta…

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