Foto: Presidencia

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Marco Antonio Aguilar

En la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Nayarit quedaron al descubierto los conflictos agrarios que se viven en la entidad y que han desatado presuntos actos de corrupción y hasta desapariciones.

“Miren, nosotros no vamos a permitir ningún abuso, nada de nada de abusos a la gente. No se va a afectar a los productores, no va a haber represalias y se les va a ayudar, se les va a apoyar en todo”, fue la primera respuesta del mandatario.

En la conferencia matutina de este viernes, realizada después de la reunión de seguridad en la capital nayarita, un periodista cuestionó que al menos siete organizaciones campesinas se encuentran en carteras vencidas y que Manuel Peraza, el delegado de Bienestar en la entidad no ha acudido a las reuniones a las que se le invita.

Pero no es la primera vez que el “superdelegado” es acusado de faltar a sus labores. Durante su visita al Nayar, en mayo pasado, el mandatario mexicano preguntó a los presentes si se les había censado y entregado los apoyos, la respuesta fue que se les había entregado un día antes.

Visiblemente molesto, el tabasqueño aseguró que no permitiría que le dieran “atole con el dedo” y que se esperen a que vaya a las comunidades para hacer entrega de los recursos.

Otra de las periodistas presentes en la mañanera, le recordó un caso al mandatario. En la misma visita, pero a Bahía de Banderas, un joven se le acercó y le informó que había sido víctima de amenazas.

López Obrador ordenó al gobernador Antonio Echevarría García la atención del muchacho. El padre del joven, según dijo la reportera, se encuentra preso por el delito de secuestro presuntamente fabricado, debido al conflicto de tierras del ejido de Valle de Balderas.

Seis días después de que el joven encaró al mandatario, desapareció. De acuerdo a la información de la periodista, en la desaparición participaron policías de la Fiscalía General de Nayarit. Y aunque la denuncia ya fue interpuesta, el muchacho sigue sin aparecer.

“Vamos a atender tu denuncia ahora mismo, vamos a pedirle a Alfonso Durazo que hable contigo para que tengamos toda la información y se procure, se busque la forma de salvarle la vida al joven, que aparezca con vida, eso es lo más importante”, respondió López Obrador.

Aunque en la región no existen cifras oficiales sobre los desaparecidos, colectivos y defensores de derechos humanos estiman que, desde 2014 a la fecha, se han presentado alrededor de mil casos.

Ante la causa de ambos casos, el mandatario dijo que tiene conocimiento de los conflictos por tenencia de la tierra que hay en toda la zona, desde hace varios años, pero se atenderá y buscará que se regularice la situación agraria.

En Nayarit hay 365 ejidos que suman un millón 203 mil 929 hectáreas, en los que se cultivan sorgo, frijol, maíz, caña de azúcar, mango, café, agave, plátano, tabaco, arros y pastos.

También se desarrollan actividades ganaderas bovinas, porcinas, ovinas, caprinas, avicultura y apicultura; así como pesca de camarón, ostión y otras especies de pescados.

En enero pasado, durante el 104 aniversario de la promulgación de la Ley Agraria, el encargado el despacio del Registro Agrario Nacional, Plutarco García Jiménez, detalló que el compromiso del gobierno federal era cuidar el patrimonio de las familias que poseen tierra de propiedad social, para evitar que sigan siendo víctimas de despojo y de acciones vinculadas a actos de corrupción.

Desde hace 12 años, un conflicto agrario ha mantenido a poblaciones indígenas wixárika y ganaderos en los límites de Nayarit y Jalisco por la posesión de 10 mil 700 hectáreas, otro de la batalla por tierras que se viven en la región.

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