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Tomás de la Rosa

En 2018, la entrada de remesas sumó 33 mil 677 millones de dólares, un récord histórico; sin embargo, su envío generó un gasto para los connacionales por más de mil millones de dólares, lo que representa uno de los mayores costos en el mundo.

Ese cobro de comisiones que se quedan las empresas remesadoras son recursos que no llegan a las familias e impactan su poder de consumo, por lo que organizaciones multilaterales impulsan medidas para reducir el costo del envío. 

Datos del Banco Mundial muestran que el costo para los mexicanos fue mayor al porcentaje pagado en transferencias hacia países como Panamá, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Ecuador.

Esas altas tarifas tuvieron el mayor impacto en Oaxaca y Guerrero, dos de las entidades más pobres del país y cuyas remesas equivalen a casi 10% (9.6% y 9.5%, respectivamente) de su Producto Interno Bruto (PIB) de 2018, según cálculos realizados por ejecentral.

›Especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEC) de la UNAM dicen que antes de legislar, el gobierno federal debería de aprovechar el acuerdo firmado hace 16 años por los bancos centrales de Estados Unidos y México para disminuir los costos de envío de dinero al territorio nacional.

Impulsar con nuevos bríos el acuerdo firmado en 2003 entre el Sistema de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y el Banco de México tendría una gran trascendencia social, económica y política para el país y para los millones de mexicanos que viven de los dólares que envían a sus familiares en México. Esto se apoyaría con las más de 13 mil sucursales que prende el gobierno para el recién creado Banco del Bienestar.

Los también catedráticos señalan que los menores costos de envío, además de incrementar el poder de compra de algunas familias en pobreza y extrema pobreza, también ayudan a “cuadrar” las cuentas internacionales de México.

Sin embargo, las medidas que pueda tomar el gobierno mexicano se  mantienen alerta ante una inacción en materia migratoria por parte de México, las remesas podrían tener ciertas restricciones y ser gravadas con impuestos por parte del Congreso de Estados Unidos.

Como una advertencia a los accionistas de Western Union, la empresa de transferencia de dinero más grande del mundo, advirtió que los congresistas de Estados Unidos podría restringir el envío de remesas de Estados Unidos a México y otros países.

Además, han discutido la posibilidad de legislación para imponer impuestos a las remesas a México, indicó Western Union en un reporte preparado para inversionistas y accionistas de la compañía cuyo valor de mercado representa más de 10 mil millones de dólares.

BOTÍN. Los más de mil millones de dólares que las empresas que envían dinero de EU a México equivalen a 16.2% del gasto corriente que destinará el gobierno federal a la Secretaría de Salud en 2020.

A esto se suma que el dueño de las remesadoras Orlandi Valuta, Vigo, Speedpay, Pago Fácil, entre otras, Western Union advirtió que un estado de la  unión americana ya aprobó una ley que impone una tarifa a ciertas transacciones de transferencia de dinero, y otros estados también pretenden una legislación similar.

Tarifas onerosas

El cobro de impuestos elevará todavía más el costo de los recursos que envían los connacionales al país. Datos del Remittance Prices Worldwide muestran que el costo de las remesas a México fue de 3.91% en el cuarto trimestre de 2018. Con esa comisión y por el volumen de divisas enviadas al país, las empresas obtuvieron ingresos en promedio 351 millones de dólares en esos tres meses, monto que representó una facturación de 3.9 millones de dólares al día.

Esos cobros son los más elevados en la historia de la estadística del RPW que inició en 2008, es decir, fue el mayor gasto en más de una década.

Según el organismo del Banco Mundial, esas tarifas son elevadas por muchas razones: el menor grado de desarrollo de la infraestructura financiera de los países, la limitada competencia, obstáculos regulatorios, la baja penetración de la bancarización de los receptores de recursos, así como la dificultad de los migrantes para obtener una identificación oficial.

Al respecto, Ernesto Bravo Benítez, investigador en temas migratorios en el IIEC, comentó a ejecentral que otro elemento que provoca los altos costos es el “cuasi monopolio que hay en las empresas procesan los envíos de remesas. Esto permite cobrar mayores cuotas”.

Un reporte de la Cámara de Diputados señala que en 1996, Western Union y Money Gram concentraron 97% del mercado. Datos del Banxico muestran que las empresas financieras no bancarias concentraron el 74.9% del mercado y los bancos el restante 25.1 por ciento.

(Ricardo Monreal) intentó bajar las comisiones de los bancos, que son bestiales, y ya vimos el problema que se armó. Las comisiones que cobran algunos bancos en México no las tienen ni en España. Lo que ganan en México no lo ganan en su país de origen. Esto es parte de lo que tiene que legislar, Ana María Aragonés, investigadora del IIEC-UNAM

Por ejemplo, Western Union informó a sus accionistas que el envío de remesas a los mercados emergentes representan 80% del volumen total que operan en el mundo.

Más allá de las comisiones que paga el residente en el exterior, la Comisión Federal de Competencia (Cofece) señaló que las financieras también ganan con el diferencial del tipo de cambio oficial que reporta Banxico y el que pagan al receptor del dinero.

Otra “comisión implícita basada en el margen derivado del diferencial del tipo de cambio cobrado al momento del envío, generalmente menos favorable que el tipo de cambio que prevalece en el mercado cambiario”, señaló la autoridad antimonopolios en el Trabajo de investigación y recomendaciones sobre las condiciones de competencia en el sector financiero y sus mercados.

Para que no quede duda, la segunda mayor operadora mundial de transferencias de dinero reconoce que, además de la tarifa de transferencia, también gana por los diferenciales del tipo de cambio cuando el envío involucra diferentes monedas.

Así, considerando los dos elementos, en el segundo trimestre 2019 la tarifa promedio cobrada a los mexicanos en el exterior fue de 3.21%, inferior a 3.43% del promedio histórico. Sin embargo, por la cantidad de dólares recibidos en ese periodo, las remesadoras obtuvieron su segundo mayor ingreso histórico con 302 millones de dólares. Ese monto significó un ingreso promedio para las empresas de 3.4 millones de dólares diarios.

Esos montos, apunta Ana María Aragonés Castañer, investigadora de temas migratorios en el IIEC, “son una barbaridad”, al ser para los bancos internacionales una fuente de riqueza impresionante”, pese a la grave situación de pobreza en México. 

En ese sentido, la también investigadora y catedrática de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), de la UNAM, María de Jesús López Amador, comentó que en Puebla y Veracruz “el promedio de remesas que envían los connacionales a sus familias era de 250 a 300 al mes y si a eso le quitamos las comisiones con ese dinero tiene que vivir la familia todo el mes. Se debe considerar que con ese dinero deben apoyar las festividades del pueblo. Eso no alcanza”.

Expertos opinan que se debe acelerar el proceso para que el Banco del Bienestar tenga 13 mil sucursales, lo que permitiría reducir las tarifas “tan groseras” que cobran las empresas remesadoras, como western union

Las alternativas 

Aragonés ve difícil que en el mediano plazo se legisle en materia de tarifas y como ejemplo cita al senador Ricardo Monreal, quien “intentó bajar las comisiones de los bancos que son bestiales y ya vimos el problema que se armó. Las comisiones que cobran algunos bancos en México no las tienen ni en España. Lo que ganan en México no lo ganan en su país de origen. Esto es parte de lo que tiene que legislar el Congreso”, comentó.

Benítez reiteró que se debe acelerar el proceso para que el Banco del Bienestar tenga 13 mil sucursales que deberán impulsar un menor costo “para abatir esas tarifas tan groseras”.

Además de las sucursales bancarias, dicen, debe sumar los más de 36 establecimientos de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) y los casi mil 800 establecimientos de Telecomunicaciones de México (Telecomm-Telégrafos) para darle mayor brío al acuerdo de Banxico con la Fed que permitió desde 2003 interconectar sus sistemas para dar el servicio de envío de dinero a bajo costo entre los dos países a través del servicio denominado Directo a México.

“En el caso de las remesas, se debe de buscar qué empresas ofrecen los menores costos y difundirlo para que los migrantes conozcan esa información. Un caso muy efectivo es el de la gasolina”, Ana María Aragonés, investigadora del IIEC-UNAM

A pesar de que opera desde 2003, el servicio prácticamente está inactivo. A 16 años de operación, 2018 has sido el mejor año para las operaciones de Directo a México con 313 millones de dólares de remesas operadas. Ese monto equivale a menos de un dólar por cada 100 que llegaron al país, pues en promedio, México recibió 648 millones de dólares a la semana, de los que Directo a México operó sólo seis millones, pese a tener la menor comisión.

›Datos del Remittance Prices Worldwide señalan que en el segundo trimestre de 2019, las tarifas más altas fueron de 15.7% y 14.5% en las empresas Vigo Remittance y Orlandi Valuta (de Western Union) y las dos más bajas fueron de MoneyGram (5.2%) y Ria Money Transfer (4.5%), esta última subsidiaria de Euronet Worldwide.

En los 27 servicios sondeados, RPW no considera a Directo a México con la información de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), ejecentral hizo un breve cálculo para comparar las comisiones. Como botón de muestra, para un envío de 200 dólares a México desde Los Ángeles y Nueva York, según el cotizador de Profeco, la tarifa fue de 6.8 y 7.2 dólares, respectivamente. Con Directo a México fue de 3.9 dólares.

Remesas ¿a la mañanera?

Una medida inmediata que no requiere cambios legislativos para mejorar el nivel de ingreso y el consumo de las familias que reciben remesas es replicar el Quién es quién en los precios de las gasolinas que presenta cada semana el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield Padilla, pero ahora con los costos de envío de dinero, sugiere Aragonés.

“En el caso concreto de las remesas, se debe de buscar qué empresas ofrecen los menores costos y difundirlo para que los migrantes conozcan esa información. Un caso muy efectivo es el de la gasolina”, dice.

En el mundo, según RPW, si los costos de envío disminuyen cinco puntos porcentuales, los receptores en los países en desarrollo tendrían más de 16 mil millones de dólares al año. “Esos ingresos extra darían a los receptores de remesas más oportunidades para el consumo, el ahorro y la inversión en las economías locales” determina Aragonés. 

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