Foto: Presidencia

Compartir

Norma Montiel

El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció este miércoles que las cartas enviadas al Rey Felipe VI de España y al Papa Francisco, en las que los exhorta a pedir disculpas por los atropellos a los pueblos originarios durante al Conquista, generaron polémica, sin embrago calificó como una “sobre respuesta” la reacción a las mismas.

“Se me hace que hubo una sobre respuesta. Se exageró mucho, lo cual demuestra también que ahí está el tema, subterráneo, en el subsuelo”, dijo el mandatario esta mañana desde su conferencia matutina, realizada en esta ocasión en Tijuana, Baja California.

Reiteró que considera, sin ánimo de confrontación, que es conveniente ofrecer disculpas a los pueblos originarios porque indudablemente se cometieron abusos.

“Es ofrecer disculpas, pedir perdón para hermanarnos y reconciliarnos. Ese es el planteamiento… o ¿es mucho pedir? No voy a polemizar sobre este tema, ya dimos a conocer nuestra postura.”, declaró.

Confirmó que cumplió el compromiso que hizo, por respeto, de no publicar los textos enviados, aunque se aseguró sin pruebas que se habían revelado, pero ya aclararon esa situación.

También dijo que el día de ayer se difundió una especie de borrador, mutilado, porque se compartieron sólo dos hojas de las cuatro que conforman las cartas.

“Quién sabe cómo extrajeron ese borrador, quién lo filtró. No culpo a nadie así son estas cosas, pero nosotros no vamos a dar a conocer el contenido de las cartas por respeto a los destinatarios”.

Precisó que esperarán a que se «serenen» los ánimos y que desconocía que el Papa se negara a visitar México.

Citando al orador romano Cicerón, con la frase «La historia es la maestra de la vida», López Obrador explicó que la Colonia duró más que lo que llevamos como república independiente “¿Cómo olvidar eso? No vamos a confrontarnos con nadie, pero no padecemos amnesia”, concluyó.

Esta mañana, a través de su cuenta de Twitter, el Secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, dijo que la carta enviada por el presidente a las autoridades españolas es una propuesta de reconciliación histórica que no se funda en el rencor, que busca el encuentro.

Compartir