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Tomás de la Rosa

tdelarosa@ejecentral.com.mx

La magnitud del crecimiento de la industria vinculada a la mariguana es exponencial: si hace tres años alguien hubiera invertido 100 mil pesos en una empresa que comercializa derivados de la cannabis, ahora tendría 2.4 millones de pesos en su bolsillo. Esto hubiera sido posible sólo en Estados Unidos o Canadá, países que aventajan 22 años a México en la regulación de esta droga para uso médico.

Los números son aún más contundentes: más de 192 millones de personas en el mundo consumen cannabis, y México como el mayor productor ilegal de mariguana está al margen de una industria que ya ronda los 320 mil millones de dólares. Para tener una idea de esa cifra, basta decir que es un monto similar al 29.2% del Producto Interno Bruto (PIB) de México y también equivale al PIB conjunto de la Ciudad de México, estado de México y Baja California, que son las economías número uno, dos y 11 del país.

De entrada, cerca de 30 compañías relacionadas a la producción de derivados de la cannabis ya cotizan en las bolsas de valores estadounidense y canadiense. Empresas que sólo en la última semana crecieron su valor de mercado en 120 por ciento.

“Hemos visto un centenar de empresas que están interesadas en invertir en la industria de la cannabis en México”, sostuvo el presidente de la filial en México de Mariguana Medicinal, Inc., Raúl Elizalde, una compañía con oficinas centrales en San Diego, California , con sus subsidiarias que opera HempMeds y Kannaway que facturó 14.8 millones de dólares en el segundo trimestre del año, es decir, alrededor de 165 mil dólares diarios (unos 3.1 millones de pesos).

Es tal la efervescencia de los derivados de la cannabis, que empresas como el mayor productor de bebidas carbonatadas, Coca-Cola, y el mayor fabricante de bebidas alcohólicas en el planeta, la británica Diageo, que produce y vende el tequila Don Julio, el whisky Johnnie Walker o Buchanan’s, entre otras tantas marcas, ya hicieron público su interés en analizar la producción y venta de productos con derivados de la cannabis.

Esto después de que firmas como Constellation Brand (la encargada de producir la cerveza Corona en México para el mercado de Estados Unidos) anunció que invertiría cuatro mil millones de dólares más en la canadiense Canopy Growth, productora de derivados de la mariguana.

Además de que una filial de la segunda mayor cervecera del mundo, Heineken, lanzó agua embotellada con cannabis para el mercado de California, el mayor mercado de consumo del mundo. Lagunitas Brewing, subsidiaria de Heineken, comercializa su producto Hi-Fi Hops.

Por el contrario, hasta ahora nuestro país se ha convertido en importador de los productos derivados de la cannabis, porque la Ley General de Salud así lo prevé y no hay alguna disposición que regule la siembra, cultivo, cosecha, procesamiento y comercialización de los productos, a pesar de que desde 2011 el Departamento de Estado de los Estados Unidos y la Oficina de Naciones Unidas contra las drogas estiman que en nuestro territorio se producen anualmente, de forma ilegal, entre siete mil y ocho mil toneladas de mariguana.

Graf-PrincipalWebSi bien en México ya existe un mayor consenso sobre la legalización de los derivados de la cannabis, incluso por parte de sectores que hace unos años hubiera sido imposible imaginar, como el del Ejército, que hace unos días su titular, el general Salvador Cienfuegos Zepeda, a pregunta expresa de la prensa nacional sobre la apreciación de Fuerzas Armadas sobre la posible legalización de las drogas?”, el funcionario respondió: “No, pues ya está en la mesa. Creo que puede ser una salida al problema. Aquí lo único que habría que estar tratando de ver cómo se atendería es la seguridad de esos campesinos que ya no le van a vender a los delincuentes, sino que le van a vender al gobierno para hacer la morfina que es para atender el dolor en los pacientes. Pero es un tema que tendrá que debatirse, en principio me parece que es correcto. Habrá que ver cómo funciona”.

Aunque la despenalización de algunos tipos de drogas es una promesa del gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador, no existe en toda su plataforma electoral ni en las declaraciones de su equipo, un proyecto para que México se integre al mercado de la cannabis para fines médicos, recreativos e industrial. Este proceso, de acuerdo a otras experiencias internacionales, podría tardar por lo menos cinco años en desarrollarse.

Mientras el proyecto se gesta en México, en Canadá se legalizará el consumo de mariguana, lo que incrementará el mercado del consumo y, junto a Estados Unidos, contribuirá al crecimiento de empresas operadoras de este negocio.

191 por ciento

se ha revaluado el índice de la mariguana.

“ASÍ COMO EXISTE LA RUTA TURÍSTICA DEL TEQUILA, DEL MEZCAL O DEL QUESO, TAMBIÉN HAY TURISMO QUE VENDRÍA HACIA LAS ZONAS PRODUCTORAS DE MARIGUANA. ESA DERRAMA ECONÓMICA SE QUEDARÍA EN LAS ZONAS DE CULTIVO”.

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Fox y Colombia

En 2017, el Congreso de la Unión aprobó una reforma a la Ley General de Salud que incluyó la posibilidad de otorgar permisos de importación para el uso medicinal de los derivados farmacológicos de algunas variedades de mariguana para lo cual se consideraron los cannabinoides (como el Cannabidiol, CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC). Esto despertó el interés de empresas para invertir en México y así participar en un negocio que ya existe, pero hasta el momento es ilegal y está controlado por el crimen organizado.

La directora general de la organización civil México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), Lisa Sánchez, explicó en forma enfática que hay “muchísimas empresas interesadas en este tema (negocios de la cannabis), no todas mexicana (pero sí), muchas transnacionales”.

Sin embargo,por el momento no hay inversiones en México. Ese capital que podría regularizar los empleos, pero que hoy día se mantiene en nóminas controladas por el crimen organizado, sin generar impuestos federales o estatales, porque no existe una regulación para ello. Ni siquiera cuenta con el Reglamento de la Ley General de Salud, que abriría un pequeño espectro del negocio para la importación, el cual se encuentra en el limbo porque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que se abstiene de publicarlo, a pesar de que ya se hicieron las observaciones por parte de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, Cofemer.

ejecentral solicitó entrevista con el Comisionado de la Cofepris, Julio Sánchez y Tépoz; sin embargo, al cierre de la edición no se tuvo respuesta.

El cabildeo de las grandes farmacéuticas es mucho más fuerte que el cabildeo de las comunidades que hoy cultivan (mariguana) en México”, consideró Zara Snapp, una activista mexicana reconocida internacionalmente que en julio pasado obtuvo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) uno de los pocos amparos que se han otorgado para la producción y el consumo de la cannabis.

La indefinición jurídica por parte de las autoridades, añadió la activista, sólo “crea trabas innecesariamente para que los productores mexicanos puedan atender un mercado legal en otros países”.

“Estamos restringiendo la posibilidad de que ese negocio florezca a nivel nacional y que los únicos beneficiados sean extranjeros”, aseguró la dirigente del think tank orientado al análisis de las políticas de seguridad y justicia en México, MUCD.

›Por esa misma indefinición en nuestro país, detalló, Snapp, Colombia es ahora un imán para la inversión a raíz de que reguló el uso de mariguana para fines médicos desde 2016. Hace un par de meses, la canadiense Canopy Growth desembarcó en el país sudamericano con una inversión de 150 millones de dólares.

Incluso, empresas como la también canadiense Khiron Life Sciences (que tiene al expresidente Vicente Fox como miembro del consejo) amplió su portafolio de artículos que comercializa en Colombia, ahora con una cartera de productos de bienestar basados ​​en CBD para el cuidado de la piel y el cuerpo.

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Mano de obra barata

En Estados Unidos el consumo de derivados de cannabis el 85% es para uso recreativo (también llamado consumo adulto) y el resto en para uso medicinal, explicó Elizalde, de HempMeds México. Además de tener mayor peso en el consumo, es ahí donde se pueden generar mayor recaudación de impuestos.

“La producción para el mercado medicinal también se puede tasar (gravar), evidentemente de manera distinta por ser un producto terapéutico. Se pueden generar más ingresos impositivos por el lado del consumo adulto”, puntualizó la directora de MUCD y aclara que se debe tener en cuenta que el beneficio de la regulación no debe ser meramente recaudatoria.

Para el responsable de los negocios de Mariguana Medicinal, Raúl Elizalde, la nueva legislación en la materia detonará mayores inversiones que tan solo las que atraerá el rubro de productos medicinales.

“Con una nueva legislación y en el momento en que se empiezan a ver los primeros permisos para sembrar, procesar o empezar a maquilar producto, la inversión se va a exponenciar. Ya lo vimos en Colombia donde muchas empresas canadienses están invirtiendo en Colombia y con la regulación esa inversión vendrá a México”, señaló.

Snapp reconoció que el menor costo de mano de obra en México y Colombia hacen atractivo dichos mercados para el capital. Por ejemplo, el próximo año, el salario mínimo en Estados Unidos será de 10.6 dólares la hora, frente un 1.2 dólares, en el mejor de los casos, en México.

Sin embargo, una ventaja para México es su ubicación geográfica con el mayor mercado del mundo. Es tal la magnitud de la oferta y demanda estadounidense que según el reporte más reciente de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la legalización del cannabis con fines recreativos, además del medicinal, en algunas entidades de Estados Unidos generó que en 2016 la incautación en todo el mundo disminuyera 27% para quedar en 4 mil 386 toneladas.

PERMISO.Con la reforma a la Ley General de Salud de México, también se modificó el artículo 198 del Código Penal Federal para que la siembra, cultivo y cosecha mariguana no sea punible cuando se haga con fines médicos y científicos.

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“EL VIAJE”. Según la fundación española Canna, el THC es el responsable de producir el “viaje”. En tanto, el CBD es un compuesto que actúa en el sistema nervioso central (psicotrópico), y es la sustancia con mayores efectos benéficos en el uso medicinal.

Impuestos a la alza

Si bien, los pronósticos de recaudación se han ajustado a la baja, el estado de California estimó una recaudación de 643 millones de dólares, sólo en impuestos, por las ventas de mariguana en el primer año de la legalización del consumo adulto.

Desde el pasado 1 de enero, ese estado grava a los agricultores con un impuesto de cultivo sobre la cannabis cosechada que ingresen al mercado, independientemente de que sea para uso medicinal o de uso adulto.

Para la flor de cannabis seca cobran 9.25 dólares por onza (28 gramos), para las hojas secas de 2.75 por onza y para la fresca (peso a más tardar a las dos horas del corte) un impuesto de 1.29 por onza. Además, los vendedores al menudeo cobran a sus clientes un impuesto especial del 15% sobre el precio. A lo que se debe sumar el impuesto estatal de 8.5 por ciento.

En Colorado, se cobra un impuesto especial (del tipo IEPS) del 15% en la venta del productor al minorista (revendedor), y un 15% adicional al consumidor final en uso recreativo. Según Snapp, el impuesto en uso medicinal, al consumidor final, es de 3.2%.

En ese escenario, advirtió, el negocio “que estamos viendo en Estados Unidos es que están generando millones y millones y millones de dólares cada año para la construcción de escuelas” a través de la recaudación de impuestos.

En algunas ciudades, el consumidor está dispuesto a pagar más por los impuestos, porque “la gente prefiere ir a un dispensario bonito con productos de calidad y variedad. El mercado así lo está pidiendo”, agregó Snapp.

Es importante señalar que en México, la Ley de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) cobra 160% a los cigarrillos, 53% a los productos con graduación alcohólica de más de 20°G.L; 50% al alcohol y alcohol desnaturalizado; 25% a las bebidas energizantes. Incluso, cobra un doble IEPS (federal y estatal), ello sin considerar el IVA.

Sin embargo, los expertos consultados sostienen que se debe legislar sin fines recaudatorios, porque una medida así podría inhibir la transición del mercado informal al legal.

“Hay riesgo de que los cabilderos de la mariguana que ya existen quieren empujar por un mercado que maximiza las ganancias de los productores de mariguana. Queremos un mercado que proteja la salud de los usuarios. No que la ganancia sea entre más se venda”, señala catedrática-investigadora del Programa de Política de Droga (PPD) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Catalina Pérez-Correa.

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Proyecto retrasado

De entre los socios comerciales de México en el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (NAFTA), que en breve podría ser renombrado como Acuerdo México, Estados Unidos y Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés), nuestro país es el que llega más tarde. Algunos de los socios comerciales aventajan a nuestro país más de dos décadas, para reducir el alto costo social de mariguana.

California, en la década de los 90 fue la primera entidad que permitió el uso de mariguana con fines médicos y hasta la fecha son 29 estados que lo permiten. Sin embargo, actualmente son nueve entidades que legislan el uso adulto (Alaska, California, Colorado, Maine, Massachusetts, Nevada, Oregon, Washington y Washington D.C.).

Canadá hizo lo propio en 2001 al legalizar para uso médico estos productos. En un par de días será la primer economía desarrollada que permitirá la venta de cannabis recreativa.

“ENTRE 2007 Y 2015, SEDENA ERRADICÓ, EN PROMEDIO,
23 METROS CUADRADOS DE SUPERFICIE CON CULTIVOS ILÍCITOS POR HABITANTE, DE LOS CUALES 13 CORRESPONDEN A ADORMIDERA O AMAPOLA REAL, Y 10 A MARIGUANA.

En nuestro país, sin embargo, desde 2006 la política de drogas se mueve en torno a una mayor militarización y una mayor centralización, “con resultados bastante pobres e incluso perversos, que incluyen graves violaciones a la Constitución”, se señala en La política de drogas en México: causas de una tragedia nacional. Una propuesta radical, e indispensable para remediarla,  documeto presentado por el expresidente Ernesto Zedillo

Nos aventajan 22 años, “pero lo más grave” es que los dos vecinos comerciales “ya están avanzando con la regulación del mercado completo” (medicinal, recreativo e industrial), y mientras en México se sigue debatiendo, esas naciones con mayor poderío en capital y tecnología, ya existe en el mercado pólizas de seguros, marcas y patentes, lo “que evidentemente afectarán el potencial desarrollo de una industria nacional mexicana”, explicó Lisa de MUCD.

Para la catedrática del CIDE, a ocho meses de carecer del reglamentos no es el costo total, sino la gravedad son los “últimos 100 años de prohibición (…) que no ha servido para proteger la salud y sí si ha socavado la capacidad de las instituciones exponiéndolas al riesgo de corrupción y violencia”.

En cambio, Snapp y Elizalde coinciden que “México está en el momento preciso. Si nos atrasamos otros 6 años y vamos a llegar tarde hoy en día el nuevo gobierno ya lo está hablando y estamos en el momento preciso”, dice el presidente de HempMeds.

Los cuatro especialistas consultados coinciden en que México deberá tener su propio modelo. Deber ser similar al del mercado petrolero, donde hay un Estado rector y empresas privadas operando, consideró Snapp.

Para México Unido Contra la Delincuencia, el modelo mexicano tiene que tener como prioridad la salud pública y la seguridad. “Se requiere una fuerte participación del Estado mexicano, como órgano regulador, y la autorización de empresas que estén integradas de manera vertical. Es decir, la empresa que produce, no transforme, no transporte y no venda para tener un mercado estructurado. Así esa relativa atomización (de empresas) es para prevenir la captura del regulador”, dice Sánchez.

En suma, la reforma sobre la política de drogas en México debe ser para ayudar a reparar el daño social que ha generado la prohibición.

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