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Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

El último año del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto fue el más rapaz del sexenio y rompió todos los récords en cuanto a recursos públicos sin justificar, de acuerdo con la tercera y última entrega del informe de fiscalización de la Cuenta Pública 2018, entregado hoy por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En 2018, el órgano fiscalizador detectó 173 mil 50 millones 712 mil pesos pendientes de comprobar, lo que supera los registros de 2016, cuando se reportaron anomalías por 113 mil 790 millones.

En la administración pública federal, la dependencia que tuvo más insolvencias en 2018 fue la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a cargo en ese entonces de Gerardo Ruiz Esparza, con ocho mil 12 millones de pesos por aclarar.

La mayor parte de los recursos de la SCT sin comprobar tiene que ver con la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, pues hay irregularidades por cinco mil 417 millones 966 mil 800 pesos. Otro hoyo financiero identificado por la ASF es la construcción y modernización de una una veintena de carreteras y obras urbanas, pues hay faltantes superiores a los dos mil 168 millones de pesos.

La segunda dependencia con más irregularidades en el ejercicio del gasto durante 2018 fue la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), encabezada entonces por José Calzada Rovirosa, con seis mil 297 millones 618 mil 500 pesos sin justificar de acuerdo a la ley.

Las áreas donde se concentran las mayores inconsistencias son el Programa de Apoyos a Pequeños Productores, Procafé, Impulso Productivo al Café (497.6 millones de pesos), Programa de Fomento a la Agricultura; Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico Agrícola (579.6 millones), Programa de Productividad y Competitividad Agroalimentaria (394.3 millones) y Programas de Apoyos a Pequeños Productores (397.7 millones).

Las empresas productivas del Estado (Pemex y CFE) acumularon anomalías por cinco mil 348 millones de pesos, seguidas por la Secretaría de Gobernación (Segob), de Miguel Ángel Osorio Chong (dos mil 211.1 millones sin aclarar); Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), de Rosario Robles (mil 797 millones por recuperar); instituciones de educación superior (748.3 millones), Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat), de Rafael Pacchiano (553.8 millones) y Hacienda y Crédito Público (503.6 millones sin justificar).

Vicios en lo local

En materia de gasto federalizado (recursos que el gobierno federal transfiere a estados y municipios del país), el estado con mayores irregularidades en el ejercicio del gasto en 2018 fue el estado de México, gobernado por el priista Alfredo del Mazo, con 22 mil 150 millones sin aclarar.

Le siguen Tamaulipas, gobernado por el panista Francisco García Cabeza de Vaca, con 13 mil 255.9 millones de pesos con irregularidades; Tabasco, encabezado entonces por el perredista Arturo Núñez, con 12 mil millones sin destino claro, y Puebla, gobernado ese año por el panista Antonio Gali, con 10 mil 208 millones extraviados.

Respecto a los fondos por medio de los cuales el gobierno federal canaliza recursos a estados y municipios, las mayores insolvencias detectadas por la ASF están en las participaciones, es decir, los impuestos transferidos a los gobiernos locales, con 92 mil 038 millones sin comprobar.

En este rubro, los montos más elevados corresponden al Estado de México, con 14 mil 917 millones sin destino claro; Tamaulipas (9 mil 469 millones), Tabasco (9 mil 33 millones), Puebla (7 mil 232 millones) y Chihuahua (7 mil 80 millones).

Los otros fondos con más casos de desvíos y mal uso de recursos son Saneamiento Financiero (27 mil 221 millones sin aclarar), Educación (seis mil 506 millones extraviados), Salud (5 mil 946 millones) e Infraestructura (cuatro mil 175 millones).

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