Energía y finanzas públicas, hacia una transición justa

14 de Julio de 2024

César Augusto Rivera

Energía y finanzas públicas, hacia una transición justa

columna fiscal

Dado que el sector energético es el principal emisor de Gases de Efecto Invernadero (GEI), la transición hacia el aprovechamiento de energías renovables es fundamental para paliar los efectos del cambio climático. Este proceso no sólo conlleva costos, sino que también representa oportunidades de crecimiento, que demandarán mayores recursos fiscales para inversiones. Ante ello, uno de los retos está en hacer de esta transición una que sea justa y equitativa.

En este proceso, México enfrenta retos desde las finanzas públicas. En 2023, los ingresos del sector energético representaron una quinta parte de los ingresos totales, compuestos principalmente por ingresos petroleros. Además, Pemex y la CFE, generaron en conjunto 207 mil 887 empleos directos.

Pemex, como una de las Empresas Productivas del Estado (EPE), enfrenta una disminución en la producción de hidrocarburos y un horizonte limitado de reservas petroleras, por lo que su contribución a los ingresos del Gobierno federal es incierta. Además, sus planes de negocio con alternativas de bajo carbono son insuficientes, lo que la pone en riesgo ante la transición energética.

Por otro lado, la CFE también juega un papel importante en la transición energética. No obstante, enfrenta desafíos, como sus altos costos de producción, que han resultado en déficits financieros pese a los ingresos que recibe por concepto de subsidios a las tarifas eléctricas. Esta situación limita su capacidad para realizar inversiones en proyectos de generación de energía limpia. Además, las inversiones que realiza en proyectos hidroeléctricos se ven afectadas por la reducción en la generación debido a la escasez de lluvias, consecuencia directa del cambio climático.

Para 2024, la mayor parte del gasto de la Secretaría de Energía se destinará a transferencias a Pemex; para pago de su deuda y otros gastos, y no para invertir en energías limpias. Esto se contrapone con la necesidad de promover una transición energética que priorice proyectos sostenibles y eficientes.

Ante tales retos, la posición geográfica del país otorga una oportunidad de que México se convierta en un importante generador de energía eléctrica con recursos renovables. Este potencial podría generar energía solar hasta 137 veces la demanda de energía prevista en 2024 y 15 veces con energía eólica.

Con la transición energética también se podría fortalecer el mercado laboral del sector, incluyendo la incorporación de más de 30 mil mujeres; facilitar que los hogares en situación de pobreza energética superen esta condición y evitar 48 mil 100 muertes anuales asociadas a la contaminación del aire.

La transición energética es una oportunidad para redefinir no sólo al sector energético, sino también la economía y las finanzas públicas de manera justa y equitativa. Para más detalles sobre este tema, consulta nuestro documento “Energía y Finanzas públicas, hacia una transición justa” en el portal del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A.C. (CIEP), www.ciep.mx.

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