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Tomás de la Rosa

Una de las pocas actividades que crecieron en el país fueron las ventas a través del comercio electrónico y lo hizo semanalmente hasta en 500 por ciento. El llamado e-commerce ha jugado un papel tan importante durante la pandemia que sin él la economía se habría desplomado más del 18.7 por ciento. 

Por eso, expertos cuestionan que en medio de la peor recesión de México en la historia, el gobierno federal en lugar de incentivar su crecimiento para recuperar millones de empleos perdidos; por el contrario, aplicó una política fiscal restrictiva que hoy en día pone en riesgo millones de fuentes de trabajo.

Los empleos en peligro son de emprendedores con micro, pequeñas y medianas empresas (MipymeS) que venden sus productos o servicios. Además de repartidores de alimentos de restaurantes y conductores de servicios de transporte en empresas como Uber, Lyft, Airbnb, Uber Eats, Didi, Rappi, Postmates, Mercado Libre, eBay, Sin Delantal, entre otros.

Con una economía en contracción desde 2019, a partir de junio pasado el gobierno mexicano a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT) obligó a las empresas que venden bienes o servicios a través de las plataformas tecnológicas a retener una parte proporcional del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del impuesto sobre la renta (ISR) a los vendedores. En algunos casos hasta 36% del valor de la compra.

Formalizar el pago de impuestos por parte de las plataformas o servicios digitales fueron bien vistos por expertos consultados. Sin embargo, aseguraron que con la pandemia, fue el peor momento en aplicarlo, porque la medida tributaria es un obstáculo para la recuperación de la economía.

Fue “nivelar la cancha de juego para todos, tanto servicios digitales como (para las empresas) tradicionales”, dijo el especialista en Impuestos Internacionales de la consultora internacional KPMG, Antonio Zuazua. Era una “competencia desleal para el comercio físico y que no tiene operaciones electrónicas”, comentó el experto Ernesto Piedras, en The CIU.

Sin embargo, en el contexto actual el impacto fue negativo. Por ejemplo, el nuevo esquema fiscal, por lo menos en la plataforma de venta de artículos (técnicamente llamado marketplace) Mercado Libre, uno de los varios jugadores en México, perdió 55 mil vendedores desde que inició la retención de impuestos hasta septiembre pasado.

›Mercado Libre estima que más de 1.5 millones de sus propios vendedores en México verán impactadas sus finanzas por el nuevo esquema fiscal. La retención tributaria limitará la disposición de efectivo (flujo de caja) de las micro y pequeñas empresas, negocios que según el Inegi representan el 99.0% de las empresas en el país y emplean a 53 de cada 100 trabajadores.

El impacto será mayor, pero las principales empresas y organismos relacionados prefirieron no tocar el tema, como el gigante mundial del comercio electrónico Amazon, empresa que al 11 de noviembre tenía un valor de capitalización de 1.57 billones de dólares (cifra equivalente a 1.5 veces el PIB de México).

La Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), organismo que a pesar de su nivel de uso de la tecnología, no respondió los llamados de ejecentral hechos por correo electrónico y a través de las redes sociales de Twitter y Linkedin. También consultoras internacionales, al saber el tema, prefirieron rechazar entrevistas.

4.2 billones de dólares cerrará el mundo del comercio electrónico en este año.

El mal tiempo 

Cinco expertos consultados coincidieron en lo positivo de grabar las tarifas o cuotas que cobran las plataformas electrónicas en México, aunque 60% consideró que, por la pandemia, fue un mal momento. “Como está la situación económica, el impuesto a las plataformas va en contrasentido económico. Es un mal momento porque no están incentivando nada (de la producción y ventas).

Entonces la desaceleración económica será proclive a que se mantenga por más tiempo”, comentó el fundador y director general de Administrarte, consultora de negocios para empresas creativas, Mario Retana.

En el segundo trimestre del año, el PIB de México se desplomó 18.7% y se perdieron 7.0 millones de empleos (formales e informales), por las medidas sanitarias de distanciamiento social para evitar el contagio de coronavirus. 

En ese escenario, “el e-commerce creció hasta 500% por semana en los primeros meses del segundo trimestre (..) cifras muy por arriba de otros mercados de América Latina, como Colombia tuvo incrementos de 100% y Brasil de 60%”, señaló el estratega de Tecnologías de la Información, en la consultora internacional IDC (International Data Corporation), Jorge Gómez.

En ese mismo sentido, el fundador y director general de la consultora especializada en telecomunicaciones y tecnología, The Competitive Intelligence Unit (The CIU), Ernesto Piedras, señaló: “El comercio electrónico es una oportunidad para reactivar la economía, es un habilitador de la economía. De hecho, si no hubiera comercio electrónico, en la pandemia se habría parado totalmente la actividad económica”.

›Datos del Sistema de Cuentas Nacionales de México, respaldan las afirmaciones de IDC y The CIU. En el segundo trimestre de 2020, el PIB de sólo cinco ramas de la economía crecieron: servicios relacionados con la minería (+7.1%); servicios de mensajería y paquetería (+5.9%); cría y explotación de animales (+1.8%); servicios de salud (+1.1) y las actividades gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales (+1.0%). 

Esos cinco incrementos contrastan con los desplomes de hasta 70.7% del PIB de fabricación de prendas de vestir,  -76.7% de la industria de productos de cuero y piel, y -76.9% de la industria de servicios deportivos.

El 5.9% de los servicios de mensajería y paquetería, una parte va relacionado al comercio electrónico, también contrastó con el desplome del PIB del sector comercio (-21.7% del PIB de comercio al menudeo y -28.9% del comercio al mayoreo), la caída de 70.4% en la industria restaurantera y de hospedaje (hotelería) y el -30.2% del PIB de productos manufacturados de alimentos.

Ese desfase responde a que el comercio electrónico en México representa sólo 5.5 pesos de cada 100 de las ventas totales al menudeo, según un reporte de la consultora mexicana SwS Consulting. Es decir, este año, las ventas al menudeo estimadas son de 9.1 billones de pesos o unos 443 mil 650 millones de dólares (al tipo de cambio del 11 de noviembre), de ellos el comercio electrónico procesaría unos 24 mil 400 millones de dólares o poco más de medio billón de pesos.

Para tener una idea de la dimensión que representa ese medio billón de pesos que procesará el comercio electrónico en México en 2020, basta comentar que un monto similar (0.49 billones de pesos) es lo que vendieron las más de 62 mil tiendas de los asociados de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) de enero a mayo.

Es un mal momento, porque según declaraciones de Mercado Libre (en un webinar reciente), citando un estudio realizado por la investigadora de mercados Trendsity, en septiembre pasado, el 70% de las ventas que realizaron las Pymes se llevaron a cabo “a través del comercio electrónico y cinco de ellas fueron a través de nuestra plataforma de Mercado libre”.

En promedio, señala el audio del webinar, esas Pymes apoyaron a una de las principales prioridades del gobierno federal, mantener las fuentes de empleo, ya que esas empresas en promedio tienen seis trabajadores, empleos que mantuvieron por las ventas a través del e-commerce.

1.8 billones de dólares facturaron las 20 empresas más grandes del e-commerce en el mundo en 2018.

Política restrictiva

Aplicar más impuestos en momentos que México requiere una política fiscal contracíclica (mayor gasto de gobierno y  estímulos fiscales), “refleja la desesperación fiscal por parte de la Secretaría de Hacienda por ver de dónde sacan dinero, sin darse cuenta que están lastimando mucho al bolsillo de las personas, de los hogares y la viabilidad de la misma existencia de los negocios”, señaló Piedra de The CIU.

“Están haciendo una mala política fiscal, porque no están estimulando a que la gente consuma. Por elasticidad de precios, si ayudan a bajar el precio de los servicios de telecomunicaciones, se consume más”. Por ejemplo, Piedras recordó que derivado de la Reforma en Telecomunicaciones de 2013, el servicio de “navegación móvil se multiplicó siete veces ¿Por qué? Porque bajaron los precios. Hoy se pueden recargar con 10 pesos de tiempo aire y navegar (en internet) todo el día”.

“Con esos siete veces más de datos consumidos, se consultan periódicos, que pagan impuestos. Se escucha música, donde Spotify paga impuestos. Se usa para ver contenido de Netflix, que también paga impuestos. Pero no, el error es que sólo están incrementando impuestos a los contribuyentes cautivos y por eso algunos podrían irse a la informalidad o a la evasión fiscal, y así finalmente el gobierno terminará recaudando menos impuestos”, detalló Piedras, que lleva casi 20 años como consultor y también fue catedrático de Telecom en el CIDE.

Con una economía mexicana con una tasa de informalidad laboral con 55 de cada 100 trabajadores (en septiembre de 2020), sobresale el hecho que por la pandemia y la falta de estímulos, ese número aumente en detrimento de la economía formal.

Por ejemplo, ante el marco fiscal y la mayor competencia, la plataforma para entrega a domicilio de alimentos preparados en restaurantes, fondas o cafeterías, anunció que se va de México.

“Con la crisis económica, los restaurantes son de los que más se han visto impactados, entonces porque grabar (con impuestos) a las plataformas de entrega de alimentos. Ellas podrían dar un extra impulso a la economía. La misma plataforma genera empleos. Un restaurante, con esa venta genera derrama económica y mantiene empleos”, indicó Retana de la consultora Administrarte.

“Dentro de los restaurantes también hay fondas y otros negocios familiares que están siendo rescatadas por la industria de la logística o distribución” con aplicaciones como Uber Eats, Didi Food, Rappi, Postmates, entre otras.

La otra opción

Este año, en el mundo el comercio electrónico cerrará entre 3.9 y 4.2 billones de dólares. Según SwS Consulting, en 2018, las 20 empresas más grandes del  e-commerce en el mundo facturaron 1.8 billones de dólares (ese año el PIB de México fue de 1.22 billones) y de eso, el 80% fue concentrado por los marketplace como Taobao.com, AliExpress.com, TMall.com (los tres de Alibaba), JD.com; Amazon; eBay; Wish, entre otros.

Samara Salas, fundadora de la consultora Common Sense IO, especializada en soluciones digitales, comentó derivado de las altas comisiones o tarifas que cobran los marketplace, lo que más conviene a los emprendedores mexicanos es montar sus propias tiendas en sitios especializados como Shopify.com o bigcommerce.com que cobran una tarifa mensual de 29 dólares y comisiones por venta de hasta 3.0%.

También recomendó las plataformas de GoDaddy.com y Wix.com para que los emprendedores mantengan sus productos o servicios en línea a un menor costo. Aunque, también reconoció que con menor exposición frente a los grandes sitios de marketplace

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