Compartir

Irene Muñoz

La cuarentena ha traído consigo una afectación en varios sectores económicos y del entretenimiento, pero hay una de la que nadie habla, pero muchas personas necesitamos de ella: la cirugía plástica.

La Sociedad Americana de Cirugía Plástica Estética dio a conocer que en 2009 esa industria obtuvo más de mil 600 millones de dólares tan sólo en procedimientos inyectables como el botox y al ácido hialurónico. Por la pandemia de Covid-19, durante 2020 tan sólo han alcanzado la mitad de los procedimientos.

Pero esto no afecta solamente a la industria, sino también a las personas. Los tratamientos que se llevan a cabo de este tipo son principalmente para prevenir el envejecimiento. Requieren de una constancia en su implementación para precisamente con ellos, evitar que la piel pierda estabilidad, y se marquen, en el caso de las arrugas, surcos permanentes.

El no estar en las calles para prevenir contagios, así como evitar a toda costa estar en un consultorio u hospital por el temor a contraer Sars-CoV-2, ha hecho que se pierda la constancia y la piel empiece a demostrar el paso del tiempo al aparecer arrugas nuevas que por la propia edad debían estar ahí, pero por los avances de la ciencia, se lograba guardar por unos años más.

Esto también contribuye a un estado mental depresivo. Las personas que cuidaban su piel y se realizaban tratamientos estéticos, al verse ahora en el espejo con el ceño fruncido, arrugas en el contorno de los ojos, así como manchas de edad en la piel, después de perder los efectos de los procedimientos que se realizaban, hacen que su reflejo no represente lo que estaban acostumbrados a ver.  

Además, con la cuarentena, tenemos más tiempo para detectar las imperfecciones de la piel. Eso tampoco ayuda. Verse bien siempre hará sentir mejor a las personas; y, por supuesto, contar con una mejor autoestima.

De igual forma, la proyección para la realización de alguna cirugía estética o implementación de tratamientos con láser o Thermage, no sólo se postergó, sino por la modificación en la economía, muchas personas no tendrán, en el corto plazo, la oportunidad para llevar a cabo estos procedimientos. 

Sabemos que hay que quedarse en casa, y hay que estar muy cuidadosos por el virus para evitar su contagio, pero también buscar un espacio seguro con tu doctor certificado de confianza permite que tengas una continuidad en tus tratamientos y por supuesto, una mejor salud mental. 

Compartir