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Elizabeth Hernández

La introducción de pruebas de detección rápida basadas en antígenos podría disminuir el impacto de la pandemia durante los próximos meses, al permitir que se detecten más casos para romper la cadena de transmisión del nuevo coronavirus; de hecho, un comunicado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indica que estos productos podrían transformar las estrategias de la región frente a Covid-19.

Entre las principales ventajas de estos productos, es que, a diferencia de las pruebas tradicionales de PCR, no necesitan un equipo demasiado especial, e incluso algunas pueden procesarse sin necesidad de otro aparato, situación que permite al personal de salud detectar de forma inmediata a los pacientes positivos para aislarlos y dar mayor seguridad en su tratamiento.

Otra gran diferencia entre estas pruebas y aquellas que miden anticuerpos es que sólo dan positivo en un caso activo, por lo que su precisión para detectar personas que pueden contagiar, incluso en etapas tempranas de la infección, es mayor a la de otros estudios, lo que permite ampliar el rastreo del virus, incluso entre población asintomática.

Carissa Etienne, directora de la OPS, anunció que los países de la región tendrán acceso garantizado a este tipo de pruebas a través del Fondo Estratégico de esta institución, y que México forma parte, junto a otras tres naciones, de un programa piloto en el que los medios de diagnóstico serán gratuitos hasta lograr una evaluación de uso.

México recibió 200 mil pruebas de antígenos gratuitas como parte de este programa, mismas que fueron evaluadas positivamente por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) la semana pasada, y que, hasta el día de ayer, estaban en espera del permiso sanitario para su uso en el país.

Gabriela de la Rosa, química de la Coordinación de Gestión de Evaluaciones de Pruebas Diagnósticas de la Secretaría de Salud, explicó a ejecentral que las evaluaciones y permisos de estas dos marcas de pruebas de antígenos son provisionales, es decir, sólo son válidos durante el tiempo que dure la emergencia sanitaria en el país, pero que una vez pasado ese periodo tendrán que someterse a un nuevo dictamen.

Estas nuevas pruebas de antígeno forman parte fundamental de la estrategia de detección amplia que las autoridades de la Ciudad de México anunciaron el viernes pasado, y en el que pretenden duplicar el número de estudios diagnósticos que se aplican en la capital con el fin de reducir los contagios que, desde mediados de octubre, han impactado en el aumento de la hospitalización en esta entidad.

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