Adiós al copyright: ¿Qué personajes y obras quedan libres de derechos de autor y qué se puede hacer con ellos a partir de ahora?
Te explicamos qué personajes y títulos ya pueden usarse libremente, qué versiones quedan protegidas y cómo este cambio abre nuevas oportunidades creativas
Pluto, Betty Boop, Nancy Drew y otras obras clásicas entraron al dominio público en 2026 tras expirar sus derechos de autor.
/Imagen: Especial
El inicio de 2026 trajo consigo un cambio importante para la cultura, el entretenimiento y la creatividad: decenas de personajes, libros, películas y canciones entraron oficialmente al dominio público, luego de que expirara su periodo de protección por derechos de autor.
En Estados Unidos —cuyas leyes suelen marcar tendencia a nivel internacional— las obras quedan protegidas durante 95 años a partir de su publicación, por lo que aquellas estrenadas en 1930 ahora pueden usarse libremente, sin necesidad de pagar licencias o pedir autorización.
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Personajes icónicos que ya son de dominio público
Entre los nombres más destacados que quedaron libres de derechos de autor este año se encuentran:
- Pluto, el famoso perro de Disney, en su versión original de 1930, cuando apareció por primera vez bajo el nombre de Rover.
- Betty Boop, específicamente su primera aparición en el corto Dizzy Dishes, con un diseño distinto al que se popularizó después.
- Nancy Drew, la emblemática detective juvenil, cuyos primeros libros ya pueden ser adaptados sin restricciones.
- Blondie, personaje clásico de las tiras cómicas creado por Chic Young.
Estos personajes se suman a otros que ya habían ingresado previamente al dominio público, como Mickey Mouse en su versión de Steamboat Willie y Winnie the Pooh, lo que confirma una tendencia que seguirá creciendo año con año.
Libros, películas y canciones que quedan libres en 2026
Además de personajes, varias obras clave de la cultura del siglo XX también quedaron disponibles para uso libre, entre ellas:
- Libros como Mientras agonizo, de William Faulkner, y El halcón maltés, de Dashiell Hammett.
- Películas como Animal Crackers, protagonizada por los Hermanos Marx.
- Canciones icónicas como Georgia on My Mind, I Got Rhythm y Dream a Little Dream of Me, que ahora pueden utilizarse sin pagar regalías.
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¿Qué se puede hacer con estas obras a partir de ahora?
Cuando una obra entra al dominio público, cualquier persona puede copiarla, distribuirla, adaptarla o reinterpretarla, incluso con fines comerciales. Esto permite crear nuevas películas, series, libros, obras de teatro, videojuegos o reinterpretaciones modernas sin enfrentar problemas legales.
Sin embargo, especialistas advierten que solo las versiones originales están libres. Las adaptaciones posteriores, rediseños modernos o elementos asociados a marcas registradas continúan protegidos. Por ejemplo, aunque Pluto en su versión inicial ya es de dominio público, la imagen actual del personaje sigue siendo propiedad de Disney.
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La liberación de estas obras representa una oportunidad clave para creadores independientes, editoriales y productoras, que ahora pueden retomar historias clásicas y darles un nuevo enfoque para las audiencias actuales.
Al mismo tiempo, el ingreso de más obras al dominio público reabre el debate sobre el equilibrio entre la protección de los derechos de autor y el acceso colectivo a la cultura, un tema que seguirá vigente conforme más personajes emblemáticos queden libres en los próximos años.