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Redacción ejecentral

En reunión, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) alertaron que la actividad económica mundial se vio severamente afectada ante la implementación de medidas para mitigar la dispersión del Covid-19, y señalaron que en el caso de México, la caída sería aún más profunda durante el segundo trimestre del año.

Bajo esas advertencias, señalaron que durante el primer trimestre del año el consumo y la inversión cayeron hasta en un 1.2 y 9.5 por ciento, respectivamente, cifras que pueden caer aún más durante el segundo trimestre del año ante la incertidumbre y la fuerte pérdida de empleo.

Concluyeron que fue abril el mes que presentó una mayor contracción en lo que va del año. En tanto, señalaron que durante mayo se pudo percibir un incremento ligero en ventas de ANTAD, de vehículos ligeros y consumo de gasolina.

No obstante, indicaron que el uso de tarjetas de crédito cayó 34 por ciento; las exportaciones automotrices se desplomaron 79 por ciento y la producción industrial tuvo una contracción anual de hasta 19.6 por ciento, apuntando que los sectores de la manufactura y la construcción se contrajeron 35 y 38 por ciento, respectivamente.

Refirieron también que sin bien la reapertura de algunos sectores y regiones del país propiciaron cierta recuperación económica en mayo y junio, la afectación ya ha sido considerable y aún es perceptible un clima de incertidumbre.

En ese sentido, comentaron que las perspectivas de crecimiento para México se han deteriorado hasta el punto de que hay proyecciones que estiman una contracción de hasta dos dígitos, tal es el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI) que tiene un pronóstico de hasta -10.5 por ciento.

Sobre la inflación, indicaron que aumentó de 2.15 a 3.17 por ciento, lo cual, indicaron, se mantienen en niveles cercanos al objetivo que es de alrededor de 3 por ciento rumbo al fin de año, no obstante, reconocieron que el balance de riesgo se mantiene incierto.

La mayoría de los que integran la Junta de Gobierno hablaron de la salida de capitales, cuyos datos acumulados apuntan a salidas superiores a 13 mil millones de dólares. A ello se suma que el peso se mantiene entre las divisas emergentes con mayor depreciación.

Asimismo, mostraron su preocupación en torno a la situación de Pemex, pues “el faltante de ingresos públicos podría ampliarse ante necesidades adicionales de capitalización para esta empresa, como consecuencia de sus problemas financieros, de la pronunciada caída en sus ventas y de la continuación de proyectos no rentables, en los que la carga financiera y el riesgo se concentran en el Gobierno Federal”. CJG

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