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Redacción ejecentral
Foto Especial

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La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) condenó enérgicamente la agresión, robo e intimidación a un grupo de siete periodistas de medios de comunicación locales e internacionales la tarde del sábado en un retén ilegal en la carretera Iguala-Ciudad Altamirano, en el municipio de Acapetlahuaya, en la zona norte de Guerrero,donde cerca de 100 civiles armados y encapuchados,  los despojaron de sus equipos de trabajo y pertenencias.

En un comunicado, el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno detalló que en cuanto tuvo conocimiento de los hechos de inmediato se comunicó con las autoridades del gobierno del estado y con varios reporteros para monitorear la situación de los siete periodistas agraviados por sujetos armados que bloqueaban el crucero del municipio de Acapetlahuaya.

La primera visitadora general de la CEDH, Violeta Parra Reynada y el tercer visitador Román Jaimez Contreras acudieron a las instalaciones del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) en Chilpancingo, para dar acompañamiento a los reporteros.

También se acordó definir las acciones a emprender como parte del Programa de Vinculación con Organismos Civiles, Públicos y de Atención a Periodistas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

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La CEDH dará acompañamiento a los periodistas Ángel Misael Galeana, de Grupo Imagen; Yahir Cabrera Torres, colaborador de la Jornada Nacional; Hans Musielik, periodista independiente de origen Alemán y colaborador de ViceNews México.

Así como Jorge Alberto Martínez Dionicio, de la agencia Quadratín Guerrero; Sergio Ocampo Arista, corresponsal de la Jornada Nacional y conductor de noticias en Radio UAGro; Pablo Pérez García, periodista español del Medio Hispano Posty y César Alejandro Lorenzo Ortiz, corresponsal del portal Bajo Palabra y W Radio.

Asimismo el ombudsman Ramón Navarrete hizo un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para generar las condiciones necesarias que garanticen el libre ejercicio periodístico.

Héctor Astudillo Flores, gobernador de Guerrero, aseguró que daba su apoyo y solidaridad a lo comunicadores,  tras la agresión de la que fueron víctimas y se dijo convencido de que integrantes del grupo delictivo La Familia Michoacana, son los responsables de los hechos.

Los civiles armados, que se presume pertenecen a La familia Michoacana, despojaron a los reporteros de equipos de cómputo, cámaras fotográficas y de video, teléfonos celulares, dinero en efectivo, así como una camioneta Patriot (propiedad de Sergio Ocampo), todo valuado en cerca de un millón de pesos. Mientras que a Hans Máximo, lo amagaron con una pistola en la cabeza, y le advirtió: “si vemos que se detienen en el retén y dicen lo que les pasó, los vamos a comer vivos. Ahí tenemos halcones vigilando”.

Aproximadamente a un kilómetro de distancia, elementos del Ejército Mexicano mantienen un retén antes de ingresar a la región de la Tierra Caliente de Guerrero.

El grupo de periodistas se había trasladado ayer por la mañana a esa zona para cubrir los acontecimientos que se suscitaron desde el viernes en el municipio de San Miguel Totolapan, donde fuerzas militares y estatales tomaron el control de la seguridad.

 
La mañana del viernes, aproximadamente 500 elementos del Ejército Mexicano, las policías Estatal Antimotines y la Ministerial llegaron al municipio de San Miguel Totolapan con el propósito de realizar un operativo que lleve a la captura de los líderes de los grupos delincuenciales señalados, cuyos enfrentamientos mantienen asolada la región.

Astudillo dijo vía telefónica con los periodistas que se encontraban en el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa,  que miembros de la Familia Michoacana “desde el Estado de México se vinieron a meter” para ayudar a las personas que generaron los bloqueos el mismo sábado y reconoció que se vivió un día negro y que en Tierra Caliente “se vivió intensamente la presencia de la delincuencia organizada”, pero finalmente “logramos librar 11 bloqueos”.

Atribuyó que a quienes originarios los enfrentamientos, “no les gustó lo que se hizo, que es enfrentarlos”, en referencia al despliegue de policías estatales y militares para capturar a delincuentes de esa zona. RB

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