Fotos: Instagram: @profjimmychoo, jimmychoo.com, us.jimmychoo.com

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Irene Muñoz

La moda que adoptamos y determinamos en cada una de nuestras prendas o accesorios está generalmente relacionada con la imagen que queremos proyectar.

El nacimiento de marcas y tendencias, ahora globales, hacen que cada día la competencia sea absoluta, pues existen tantas opciones que tenemos de dónde elegir.

Ante tanta competencia, el posicionamiento de las marcas es de gran relevancia pues el chiste, como en todo, está en llegar para quedarse y ese es el reto de varias de ellas que han tenido que modificarse con base en los requerimientos de sus consumidores para seguir en el top y no quedar en el olvido.

Una firma que llegó a la cima del glamur, ganó terreno en el deseo de propiedad y se posicionó con rapidez al demostrar que entiende a sus consumidores es la marca de zapatos Jimmy Choo.  

Jimmy nació en Malasia y su futuro estaba escrito. Su familia en Penang era zapatera por tradición, así que el interés por el calzado estuvo siempre presente, tanto que y a los 11 años hizo su primer par. Quería ser el mejor en la industria y por ello se trasladó a Londres para estudiar en el Cordwainers Technical College y pagar su educación con el salario que percibía como mozo. Nada lo detuvo y se graduó con honores, siendo reconocido hasta hoy como uno de los alumnos más brillantes que su universidad ha tenido.

Tiempo después, en 1986, fundó un taller artesanal en Hackey, al este de Londres. Su fama por la elaboración a mano de cada par, así como por sus diseños, empezó a llegar a las altas esferas sociales. 

En 1988 la revista Vogue presentó en ocho páginas completas sus creaciones, pero el mayor impulso de Jimmy Choo ocurrió cuando a la propia Lady Di, desde 1990, le pidió diseños exclusivos. Los expertos en moda aseguran que sus zapatos fueron pieza clave para desarrollar el elegante estilo que convirtiera a la princesa Diana en ícono de la moda, pues todas las mujeres querían tener este tipo de joyas en su clóset para lucirlos por las calles.

Ante el claro potencial de sus creaciones, se le acercó en 1996 Tamara Mellon, editora de la revista Vogue en Gran Bretaña, para convencerlo de crear juntos el emporio que hoy conocemos con la marca Jimmy Choo Ltd. La primera apertura de su tienda ocurrió en Motcomb Street , donde creaba tan sólo 20 pares de zapatos a la semana, por lo que se convirtió en el objeto de mayor deseo, no sólo en Europa, sino en todos los continentes.

Ya con la empresa establecida, Sandra Choi, sobrina de Jimmy, se sumó a la firma con el cargo de Directora Creativa y en 1999 portar unos Jimmy Choo en las alfombras rojas de Hollywood y el mundo era indispensable. Julia Roberts, Halle Berry y muchas famosas los presumían incluso más que a sus joyas.

›También llegaron a la televisión. Un programa que nació en 1998 visto por millones de personas alrededor del mundo era Sex and the City. Su protagonista, Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker), era quien marcaba las tendencias de moda en el mundo real y fanática de los zapatos inmortaliza en 2000 a la firma cuando en una escena en la que pierde una zapatilla pronunció angustiada la frase “Perdí mi Choo”! 

A pesar del éxito, decide Jimmy Choo vender su 50 por ciento de la propiedad de la empresa en el 2001 y pasa la co-dirección creativa de prêt-a-porter a su sobrina Sandra Choi y al diseñador británico Simon Holloway, dedicándose al diseño de su línea de Alta Costura la cual es creada únicamente por el diseñador en su taller de Londres hasta el día de hoy.

Tamara se quedó al frente de la empresa hasta el 2011 año en el que vende al grupo Labelux. En 2017 fue el grupo de Michael Kors los que compraron la marca por cerca de mil millones de euros. A pesar del cambio de dueño, Pierre Denis continuó como consejero Delegado (desde 2012) y Sandra Choi como Directora Creativa. Gracias a ello, toda la línea que han desarrollado sigue los principios de su creador, los diseños, la hechura y por supuesto los retos de vanguardia para seguir siendo una de las más prestigiadas del mundo.

Ahora, cuando veas o compres unos Jimmy Choo, recuerda que debes portarlos como princesa y caminar por las avenidas conquistando como Carrie y siendo la tentación para todos. 

Celebridades, diplomáticos, además de estrellas de cine y la televisión, han sido flechados por la marca

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