FOTO: AFP

Compartir

AFP

WASHINGTON, Estados Unidos.- Al hablar durante su ceremonia formal de investidura como Secretario de Estado, Mike Pompeo dijo este miércoles que el mundo tiene la oportunidad de «cambiar el curso de la historia» con los esfuerzos para la desnuclearización y aseguró que Estados Unidos no repetirá los errores de gobiernos pasados en política exterior, al confrontar crisis como la de las Coreas y el acuerdo nuclear con Irán.

Ante la presencia del presidente Donald Trump, Pompeo dijo que ha llegado el tiempo de resolver las tensiones en la península coreana «de una vez y para siempre».

Destaco que es una oportunidad. Estamos en las primeras fases del trabajo. El resultado es ciertamente aún desconocido. Pero una cosa es cierta: este gobierno no repetirá los errores del pasado. Nuestros ojos están bien abiertos», dijo Pompeo.

El nuevo secretario de Estado dijo que Washington está comprometido con «el desmantelamiento del programa nuclear de Corea del Norte, y que ello ocurre sin demoras».

Destacó en particular la posibilidad de que EU alcance un acuerdo con Corea del Norte, aunque como el presidente Trump evitó echar las campanas al aire.

Hablando durante la ceremonia de juramentación en el Departamento de Estado a la que también asistió el vicepresidente Mike Pence, Pompeo dijo que más allá de ese desenlace, el curso de la política exterior que presidirá es claro.

Una cosa es cierta. Esta administración no repetirá los errores del pasado. Nuestros ojos están abiertos, es tiempo para resolver esto de una vez, un mal acuerdo no es opción. Los estadounidenses esperan que hagamos esto bien», dijo.

Énfasis al ‘poderío de la diplomacia de EU’

En la víspera de la ceremonia, Pompeo alabó el martes el poderío de la diplomacia estadounidense, que prometió poner al servicio de la política exterior de Donald Trump para obtener «los resultados que Estados Unidos necesita desesperadamente en el mundo».

Luego de la toma de posesión del cargo el jueves, Pompeo tomó inmediatamente el avión para una reunión de la OTAN en Bruselas, luego a Medio Oriente, desde donde regresó en la noche del lunes.

En consecuencia, el martes se dirigió por primera vez al personal diplomático, al que agradeció calurosamente por su «increíble trabajo» luego de la partida de su predecesor Rex Tillerson, despedido brutalmente a mediados de marzo por Trump.

«Estar aquí y ver al cuerpo diplomático más importante del mundo me hace terriblemente humilde», dijo en medio de aplausos.  FR/EC

Compartir