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AFP

Washington (District of Columbia, Estados Unidos). «Pedimos comida rápida estadounidense y soy yo quien paga». El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió el lunes a los jugadores del equipo de football americano universitario Clemson Tigers con pizzas y hamburguesas, destacando las limitaciones derivadas del cierre parcial del gobierno federal.

«Es debido al cierre, como saben (…) muchas hamburguesas, pizzas, creo que preferirán eso a todo lo que podríamos haberles ofrecido», dijo el presidente tras su llegada a la Casa Blanca después de un día en Nueva Orleans.

Al preguntarle sobre su comida rápida favorita, el magnate de las propiedades inmobiliarias esquivó: «Si es estadounidense, me gusta. Todo aquí es estadounidense».

«¿Prefiere más McDonald’s o Wendy’s?» -dos grandes cadenas de comida rápida-, insistió un reportero.

«Me gustan todos…», respondió Donald Trump. «Sólo cosas buenas, buena comida estadounidense. Y va a ser muy interesante ver al final de la tarde cuánto quedó de ella», indicó el presidente.

Las conversaciones presupuestarias entre el presidente republicano, que pide que se financie un muro en la frontera con México para cortar la inmigración ilegal, y sus opositores demócratas, que se oponen a él desde el Congreso, están en un punto muerto.

Este diferendo provocó un «shutdown» (cierre) parcial de la administración federal que obligó a muchos funcionarios, incluidos algunos que trabajan en la Casa Blanca, a quedarse en casa, ya que el Estado no ha podido pagarles.

A la fecha la paralización lleva 24 días y constituye el «shutdown» más largo de la historia de Estados Unidos.

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