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Elizabeth Velázquez losintangibles.com

Una sindemia o epidemia sinérgica se produce cuando dos o mas enfermedades confluyen en una población que comparte rasgos biológicos, económicos y sociales. Hasta la aparición del nuevo coronavirus el término se utilizaba mayoritariamente para epidemias de salud crónica como la obesidad o la hipertensión, y pocas veces para brotes infecciosos, especialmente por el corto tiempo de duración de estos últimos, ya que generalmente se controlan con cercos sanitarios o vacunación.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha señalado que la presencia simultanea de enfermedades tan contagiosas y peligrosas como son Covid-19, el sarampión y el dengue representa un peligro inminente para la región, y que de no actuar de forma oportuna para contener los padecimientos que sí tienen tratamiento o vacuna, el resultado podría ser una saturación aún mayor de los sistemas de salud latinoamericanos.

Algunos países como Brasil han comenzado a experimentar el embate de estos brotes en conjunto, ya que a los más de 200 mil casos positivos por Covid-19 hay que sumar los 794 mil que se han registrado por dengue y los 338 confirmados por sarampión hasta finales de abril, lo que ha contribuido al colapso del sistema sanitario y en la perdida de miles de vidas a causa de estas tres enfermedades. Pero la situación no es exclusiva de aquel país, Argentina y Uruguay experimentan en menor medida una sindemia parecida con menos casos, pero también con menos recursos.

Foto: AFP.  Coincidencia. El número aún elevado de casos de coronavirus en México podría extenderse hasta empatar con la mayor transmisión del dengue.

Sarampión, amenaza que no debería existir

En México las cifras no son distintas; semanas antes de que se anunciara el primer caso confirmado de Covid-19, la capital ya reportaba 9 casos de sarampión, una enfermedad cuyo radio de contagio es 14 veces mayor que el del nuevo coronavirus y que puede tener graves complicaciones en personas adultas. El brote comenzó en la alcaldía Gustavo A. Madero, específicamente dentro del Reclusorio Norte, y a pesar de los cercos sanitarios impuestos por las autoridades de salud, el contagio se extendió rápidamente.

A mediados de marzo la Ciudad de México registraba más casos de sarampión que de Covid-19, y aunque la mayoría se concentraba en el norte de la localidad y en el área conurbada, también había reportes en alcaldías del centro y sur de la capital. Los esfuerzos por contener el rápido contagio de esta enfermedad exantemática se reforzaron por las medidas de sana distancia impuestas a causa del nuevo coronavirus y el confinamiento que vino poco después.

Sin embargo, los enfermos por sarampión siguen aumentando a pesar de la cuarentena, aunque a un ritmo menos acelerado. El último reporte de la Secretaria de Salud señala que, hasta el 15 de mayo, existían 172 casos confirmados en cuatro estados del país, y que la mayoría se trataba de adultos sin antecedente de vacunas o con el esquema de inmunización incompleto, lo que facilita que esta enfermedad pueda complicarse hasta dejar secuelas de por vida o provocar la muerte.

La alcaldía Gustavo A. Madero se colocó como el centro de la epidemia de sarampión con el 85% de los casos registrados. De manera paralela es también una de las localidades más golpeadas por el Covid-19, con mil 896 enfermos confirmados y 246 defunciones. Además, está demarcación enfrenta un alto grado de vulnerabilidad social y económica, lo que agrava su situación frente a este doble contagio.

El brote inusual de sarampión en México quedó sepultado de la atención pública por la pandemia desatada por el nuevo coronavirus, pero no por ello es menos importante o peligroso. Carissa Etienne, directora de la OPS, advirtió a finales de abril que los esfuerzo por controlar esta enfermedad deberían redoblarse en la región a pesar de la crisis por Covid-19, y que de no hacerlo se corría el peligro de borrar más de 20 años de trabajo en materia de salud pública.

›Aunque la advertencia fue hecha de forma regional, la OPS lanzó una alerta sanitaria para Argentina, Brasil y México, por ser los países en los que, además de la pandemia por Covid-19, se tenía registro de brotes comunitarios de sarampión, e incluso los dos primeros habían tenido víctimas mortales por esta causa. Los informes de esta dependencia internacional destacan que esta enfermedad había sido limitada en la región en 2016, pero que la crisis actual de salud ha interrumpido los programas regulares de vacunación.

El creciente movimiento anti-vacunas y su aceptación en la región constituye el factor más importante para el resurgimiento y expansión de enfermedades como el sarampión, que antes de esta irrupción, estuvo a punto de ser erradicado. La falta de inmunización o esquemas incompletos ha sido la principal causa del brote acelerado entre adultos en México, que hasta 1991 no consideraba el refuerzo de la vacuna contra esta enfermedad como parte del cuadro básico.

Por este motivo, la OPS publicó una guía en la que hace una fuerte recomendación a las autoridades de salud locales, incluyendo las mexicanas, para priorizar la vacunación contra el sarampión, incluso dentro del contexto actual de pandemia, y buscar mecanismos para asegurar que los grupos más vulnerables se encuentren protegidos frente a esta doble amenaza. 

Problemas de salud. El dengue tiene mayor transmisión durante el verano y en zonas tropicales; su incremento podría complicar, el brote de Covid-19 en localidades con alta marginación.

Una combinación mortal

El dengue es la otra enfermedad que amenaza gravemente a los sistemas de salud pública de la región, y es que, según datos de la OPS, 500 millones de personas están en riesgo de contraer este padecimiento, lo que podría representar una carga extra a los hospitales y centro de salud que ya están cercanos al limite de su capacidad y recursos a causa de la crisis originada por el nuevo coronavirus.

En México los casos acumulados de dengue no grave han tenido un aumento del 41% respecto a la misma semana epidemiológica del 2019. De igual forma, los enfermos con señales de alarma crecieron un 83% y los graves se duplicaron, para alcanzar un total de 304. Además, en ese mismo periodo se han registrado ocho fallecimientos más que los tres ocurridos el año pasado por esta causa.

De los 22 estados con reporte de dengue, Veracruz es el más afectado por esta enfermedad en su forma no grave, mientras que Tabasco tienen el mayor número de enfermos con señales de alerta, y Nayarit es la entidad con mas casos graves. Guerrero y Jalisco son las otras dos entidades que, junto a estas tres, concentran el 64% de los registros positivos. Sin olvidar que el territorio tabasqueño es uno de los que registra un alto nivel de contagio de Covid-19 de todo el país.

›Estas cifras colocan a algunos de los estados que registran casos dentro de la zona de brote epidémico de los canales de vigilancia de enfermedades en México, lo que es inusual en esta temporada del año, ya que generalmente el dengue tiene mayor transmisión durante el verano y en zonas tropicales. Este incremento podría coincidir, e incluso complicar, el brote de Covid-19 en localidades con alta marginación o sin acceso regular a los servicios de salud.

Además, un reporte de la Sociedad para el Cuidado Epidemiológico de América, alertó sobre los riesgos de coinfección que existen entre el nuevo coronavirus y el dengue en países en desarrollo o que son zonas endémicas de esta última enfermedad. 

El estudio advierte sobre la posibilidad de pacientes que al tener síntomas parecidos puedan ser diagnosticados erróneamente o incluso algunos en los que ambas infecciones están presentes, pero solo se trata una de ellas, lo que puede llevar a complicaciones graves.

Di Wu, médico encargado de la publicación y experto en salud pública del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Guangzhou en China, advierte sobre la similitud en los síntomas de ambas enfermedades, y hace una fuerte recomendación para que en las zonas endémicas a dengue se hagan más pruebas de PCR que permitan diagnosticar con precisión si se trata de esta enfermedad, de Covid-19 o una coinfección entre los dos padecimientos.

El número aún elevado de casos de coronavirus en México podría extenderse hasta empatar con el momento de mayor transmisión del dengue, lo que pondría en doble vulnerabilidad a las regiones del sur que son típicamente las que más registros tienen de esta enfermedad. Las campañas de prevención y erradicación del mosquito responsable de la transmisión de este padecimiento deberán reforzarse en las próximas semanas para evitar una carga innecesaria de los servicios de salud como ya está ocurriendo en Brasil.

La pandemia por Covid-19 ha puesto a prueba los sistemas de salud alrededor del mundo, si no se tiene precaución, la crisis sanitaria en el país podría aumentar debido a otras enfermedades prevenibles y que se pueden controlar con mayor facilidad que la provocada por el nuevo coronavirus. Evitar una sindemia en México, es el nuevo reto que deberemos afrontar en las próximas semanas.

El último reporte de la Secretaria de Salud señala que, hasta el 15 de mayo, habían 172 casos confirmados en cuatro estados del país, la mayoría son adultos sin antecedente de vacunas o con el esquema de inmunización incompleto.

85 por ciento de los casos de sarampión en la Ciudad de México se concentraron en la alcaldía Gustavo A. Madero. Foto: Cuartoscuro.

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