Foto: ejecentral

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Tomás de la Rosa

El común denominador entre grandes empresas como Ford Motor Company, Grupo Posadas, Grupo Radio Centro y Gicsa, y los pequeños negocios de la barrio o la colonia, es que el coronavirus impactará fuertemente, al grado de que algunos cerrarán sus puerta ante la negativa del presidente de la República de apoyar a las empresas como lo hacen casi todos los gobiernos en el mundo.

Ante las medidas de aislamiento social, la gente voluntariamente o por mandato se queda en casa para tratar de reducir el nivel de contagio del virus que surgió en China a finales del año pasado y hasta el momento ya infectó a 460 mil personas y ha matado a más de 20 mil en todo el mundo, las calles de las principales ciudades quedan desiertas por la cuarentena.

›Mientras en el mundo, países como El Salvador, una de las economías de menor tamaño en América Latina, o las grandes potencias como Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Brasil inyectarán a sus economías más de cuatro billones de dólares para dar liquidez a los mercados y otorgar préstamos a empresas, en México el apoyo gubernamental a empresas será cero.

Para tener un idea de lo que significan cuatro billones de dólares, equivale al PIB de México de tres años.

90 por ciento de 44 mil millones de dólares de recursos extraordinarios por la emergencia sanitaria irán al Fondo de Salud para el Bienestar.

¿Rescatar o no rescatar?

“Ya nada de rescates al estilo del periodo neoliberal, que les daban a los bancos, a las grandes empresas. No, que ni estén pensando en que van a haber condonaciones de impuestos u otros mecanismos que se usaban antes”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en la conferencia matutina del lunes 23 de marzo.

Esa negativa podría obedecer a potenciales problemas futuros en las finanzas públicas por la contracción en la recaudación de impuestos y menores ingresos petroleros.

Se “está frenando mucho (el apoyo a empresas) por el Presupuesto de Egresos. Si se cae el consumo, se caen los ingresos de la Federación, por eso no se compromete el Presidente a poner un programa de subsidios al empresario”, comentó la consultora en negocios internacionales y catedrática de empresas en la Universidad Iberoaméricana, Erika Peralta Baez.

El apoyo cero afectará a una buena parte de las más de 4.2 millones de micro, pequeña y medianas empresas (MiPyME), negocios donde trabajan más de 36.2 millones de personas, es decir 65 de cada 100 trabajadores en el país; según el Inegi hasta el cuarto trimestre de 2019 habían 55.7 millones de trabajadores (formales e informales) en toda la economía.

Además, podría generar un problema sistémico. Sin embargo, para evitar el cierre generalizado de empresas, bancos y otras empresas financieras se unieron para apoyar a sus acreditados.

Con una cartera de 20 mil millones de pesos, la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Asofom), “estamos tratando de prevenir el impago (de las empresas) generado por la contingencia del Covid-19. En algunos casos tenemos garantías de esos clientes y no queremos ejercer (tomar) esas garantías y que (las empresas) dejen de operar”, comentó su director general, Jorge Avante.

La cartera vencida en todo tipo de préstamos a empresas se podría disparar exponencialmente por la contracción económica. Por ejemplo, hasta el momento, Scotiabank pronosticó que la economía mexicana podría desplomarse 5.8%, con lo cual México entraría en la peor recesión en su historia con siete trimestres en terreno negativo.

El banco canadiense también espera el despido de 524 mil trabajadores del sector formal (registrados en el IMSS). Esto último también podría disparar la cartera vencida en tarjetas de crédito, créditos personales, hipotecarios, automotrices, entre otros.

De cumplirse el pronóstico, el recorte de personal será el mayor en la historia mexicana. El de 2020 superaría en más de 82 mil trabajadores despedidos a la crisis económica de 2009. Ese año, el IMSS vio descender sus afiliados permanentes en casi 441 mil 500 empleados.

Ante ese escenario, la Asociación de Bancos de México (ABM) ofreció diferir el pago parcial o total de capital y/o intereses por hasta cuatro meses.

5.8 por ciento fue el pronóstico del desplome de la economía mexicana, según Scotiabank.

Cierre de Pymes

El martes 24 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) notificó que México había entrado a la fase 2 de contingencia porque los contagios son locales y con ello el número de casos se puede incrementar exponencialmente. Algunos gobiernos locales, como la Ciudad de México, decretó el cierre museos, gimnasios, iglesias, cines, teatros, deportivos, entre otros.

Las Pymes enfrentan “un escenario complejo; el promedio de vida de una micro y pequeña empresa no supera los 24 meses sin coronavirus (…). Ahora sí sumamos la enfermedad, será más complicado”, señaló Peralta.

›Considerando la parálisis económica para tratar de contener el contagio del Covid-19, que genera corredores comerciales vacíos, sin ventas, se preguntó a la especialista ¿cuánto tiempo pueden sobrevivir las pymes? Su respuesta es contundente y marca la gravedad del asunto.

“Estamos hablando de que en un mes cierran, dependiendo de los costos que tengan que mantener. El costo laboral, el gasto en infraestructura. El gasto del gas, de la luz, son costos que tienen que asumir un microempresario”, advirtió.

Las palabras de la catedrática las confirma Juan Carlos, un microempresario que tiene dos establecimientos de lavanderías en el oriente de la Ciudad de México.

“Me pegaron las vacaciones adelantadas de los niños. Mucha gente me traía los uniformes y como los pagos los tengo planeados día a día por proveedor, no me alcanzó para pagar los detergentes”, dijo.

Por su parte, Laura Marín, una contadora pública titulada, profesora en una universidad pública y emprendedora, afirma que para ayudar económicamente a un familiar, abrió un negocio de una papelería y el año pasado con su esposo constituyó una empresa de mantenimiento industrial.

“La papelería tiene tres momentos feos. Semana Santa, vacaciones de verano y diciembre, donde tengo que poner (inyectar capital) de mi bolsa. Ahora con el virus, dicen que el cierre se podría alargar hasta junio. No sé si pueda pagar de mi bolsa la renta, el agua y la luz del local”, comenta Marín, con voz de preocupación.

De su empresa de mantenimiento, dice desconocer su destino, porque si bien tienen nuevos contratos, no sabe qué pasará con esas empresas por el “amarrón” de la economía por el coronavirus. A manera de chascarrillo, dice Marín, “después de un año, el director de finanzas cobró un mes. Me debo a mí misma 11 meses”.

Los expertos, señalan que miles de empresas viven al día, por ello es necesario el apoyo del gobierno federal.

“Necesitamos más, por lo menos el doble. Los 20 mil millones es la capacidad de los socios de la Asofom. Necesitamos el apoyo del gobierno y de la banca de desarrollo”, enfatizó Avante.

Esos 40 mil millones de pesos que estima Avante, son alrededor de mil 600 millones de dólares. Esa cifra palidece frente a los dos billones de dólares que pactó el Senado de Estados Unidos con el gobierno de Donald Trump. De ese monto, medio billón (500 mil millones de dólares) son para apoyar financieramente a las empresas más afectadas por el Covid-19 en Estados Unidos; 350 mil millones para las pymes y otros tres mil millones de dólares a las familias estadounidenses.

Subsidios en México

En México, los recursos adicionales o extraordinarios que canalizará el gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda (SHCP) son 44 mil 500 millones de pesos (menos de mil 800 millones de dólares), de ellos el 90% se canalizará al Fondo de Salud para el Bienestar y el resto a las fuerzas armadas.

Así, el apoyo cero a empresas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se sentirá principalmente en las empresas del sector “restaurantero y empresas relacionadas al turismo son las que van a sufrir los primeros efectos en el corto plazo”, dice el director de la Asofom.

›Así como las pymes, la unidad financiera en México de la automotriz Ford Motor Company, Ford Credit de México; Grupo Posadas; Grupo Radio Centro fueron degradadas recientemente en sus calificaciones crediticias por Standard & Poor’s ante el nuevo escenario local y global que generó el Covid-19.

Por ejemplo, Gicsa que opera 14 desarrollos inmobiliarios como Capital Reforma, Torre Esmeralda III, Fórum Culiacán, Fórum Coatzacoalcos, Reforma 156, Fórum Tlaquepaque, Plazas Outlet Lerma, Paseo Arcos Bosques, Masaryk 111, Fórum Cuernavaca, Isla Vallarta, Paseo Interlomas, entre otras, advirtió que “ estamos ante un fenómeno impredecible, no es posible ni prudente, plantear un escenario futuro cierto”.

Y si bien, Gicsa colocó deuda por 11 mil 950 millones de pesos y facturó cerca de tres mil millones de pesos en 2019, dice que cuenta con los recursos para enfrentar todos sus compromisos ya pactados, dice que considera “fundamental en este escenario de crisis preservar liquidez”

Sin embargo, esa fortaleza de Gicsa se carece en muchas Pymes y ante un escenario de falta de ingresos, la catedrática de la Ibero advierte: “No tengo el dato puntual, pero este año van a desaparecer muchísimas empresas”.

Aunque no todo es oscuro. Según Peralta, las empresas relacionadas al sector salud tendrán un repunte en sus ventas en el actual escenario.

Al igual que esa industria, los negocios de Fanny Nava, de agua purificada, por el aislamiento social, las familias están en casa y sus ventas aumentaron 50%, por lo cual ella descarta necesitar apoyos del gobierno federal.  

Estamos tratando de prevenir el impago (de las empresas) generado por la contingencia del Covid-19. En algunos casos tenemos garantías de esos clientes y no queremos ejercer (tomar) esas garantías y que (las empresas) dejen de operar. Jorge Avante, director general  de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple.

Las Pymes enfrentan un escenario complejo; el promedio de vida de una micro y pequeña empresa no supera los 24 meses sin coronavirus que con la emergencia sanitaria, le agregará mayor dificultad.

Desolación. Ante la emergencia sanitaria por el Covid-19, establecimientos de grandes empresas como de pequeños locatarios se vieron forzados a suspender sus actividades.

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