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Ricardo Bernal

En plena emergencia sanitaria por el virus SARS-CoV-2, la administración pública federal dejó de gastar 24 mil 264 millones de pesos para el sector salud, recursos que ya habían sido autorizados para ser ejercidos durante el primer semestre de este año.

Dicha cantidad es 14 veces el presupuesto anual del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER, mil 642 millones de pesos), nueve veces el presupuesto anual del Instituto de Nutrición Salvador Zubirán (dos mil 626 millones) y cuatro veces lo que este año gastarán los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex, 5 mil 900 millones de pesos).

›Los 24 mil 264 millones que se dejaron de gastar durante la pandemia —cuyo primer caso de Covid-19 en México se detectó el 29 de febrero, y la emergencia sanitaria fue decretada el 31 de marzo— alcanzarían para adquirir 28 mil 500 unidades de cuidados intensivos para enfermos graves de coronavirus, asumiendo que una cama con equipo llega a costar 250 mil pesos y un ventilador hasta 600 mil (850 mil pesos, en total).

El monto alcanzaría también para realizar 5.3 millones de pruebas de laboratorio para identificar Covid-19, en caso de optar por la opción más cara del mercado (4 mil 500 pesos), así como 18.6 millones de test, en caso de que eligieran la versión más económica (mil 300 pesos).

Desde inicios de la pandemia, el gobierno de México ha implementado una serie de medidas para proteger la salud de la ciudadanía, apoyar la economía de hogares y empresas, y promover una recuperación económica sostenida”, refiere el informe de Hacienda. Entre las acciones instrumentadas cita “un incremento de los recursos asignados al sector salud (40.0 mmp) para dar atención a la población afectada”.

No obstante, las cifras proporcionadas por el propio gobierno, muestran lo contrario. De acuerdo con el Informe sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda pública del Segundo trimestre 2020, publicado esta semana por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el gobierno federal tenía autorizado ejercer 260 mil 590 millones de pesos para temas de salud entre enero y junio, pero sólo gastó 249 mil 087 millones, lo que implica una falta de uso del recurso por 11 mil 453 millones, equivalentes al 4.3% del total.

El IMSS y el ISSSTE, dos de las dependencias con más demanda durante la pandemia del nuevo coronavirus, también ejercieron menos recursos de los programados. En el caso del IMSS, para el primer semestre tenía autorizado un gasto de 352 mil 889 millones de pesos, de los cuales ejerció 350 mil 211 millones, es decir, quedaron pendientes 2 mil 677 millones.

Por su parte, el ISSSTE tenía programado un gasto de 196 mil 021 millones para realizarse entre enero y junio de este año, pero sólo ejerció 185 mil 887 millones, lo que representa un recurso por implementar de 10 mil 134 millones. 

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