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Un alto tribunal español condenó a 122 años de prisión a ‘Anboto’, una exdirigente de la extinta organización separatista armada vasca ETA, por ordenar en 1995 el asesinato de un comandante del Ejército de Tierra, anunciaron fuentes judiciales este viernes.

La condena tiene que ver con la principal causa que motivó en septiembre pasado la extradición a España de María Soledad Iparraguirre Guenechea, alias ‘Anboto‘, hasta ese momento en Francia, donde acababa de purgar otra pena.

En un auto fechado el miércoles y difundido este viernes, la Audiencia Nacional, con sede en Madrid, encontró a ‘Anboto’ culpable de «dar la orden y suministrar los explosivos para el asesinato del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo».

El crimen tuvo lugar el 22 de diciembre de 1995 en León, en el norte de España, y se realizó mediante una bomba lapa adosada bajo el asiento del vehículo del militar.

El mismo tribunal ya condenó en 1999 por estos hechos al autor material, Sergio Polo.

La condena impuesta a ‘Anboto’ incluye una pena de 30 años por «un delito de asesinato terrorista contra miembro de las Fuerzas Armadas» y cuatro penas de 20 años por «asesinato terrorista frustrado» por los cuatro heridos en el atentado, entre ellos la hija del comandante, que viajaba como copiloto.

Ésta deberá ser indemnizada con 92,100 euros por las lesiones causadas y con otros 250,000 euros por las secuelas sufridas, según dictaminó el alto tribunal, que subrayó la «especial perversidad y falta absoluta de respeto por la vida» por parte de la condenada.

La Audiencia Nacional recuerda que ‘Anboto‘, quien ahora tiene 59 años, empezó en 1993 a desempeñar «labores de responsabilidad dentro del aparato militar» de la organización en Francia.

Un año más tarde ya se encargaba de transmitir a los comandos «las órdenes concretas de ETA respecto de los objetivos contra los que había que atentar», daba instrucciones sobre la forma de perpetrar las acciones y facilitaba explosivos y armas.

En el momento de su entrega a España pesaban sobre ‘Anboto’ un total de 12 causas.

En noviembre de 2012, María Soledad Iparraguirre Guenechea había sido condenada, junto a su compañero Mikel Albisu Iriarte, alias «Antza», a 20 años de prisión en Francia, con una condena firme de dos tercios de la pena y la prohibición definitiva de ingresar a territorio francés, en particular por haber «dirigido» un grupo terrorista y cometido numerosos delitos que permitieron la realización de atentados. 

Sin embargo, no se le atribuyó directamente ningún delito de sangre.

ETA, debilitada por la estrecha cooperación policial franco-española, anunció su disolución en mayo de 2018.

A la organización se le atribuyen 853 muertos en cuatro décadas de violencia por la independencia del País Vasco y Navarra, así como una larga lista de secuestros y extorsiones a empresarios.OM

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