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Lee Fang

Un movimiento de jóvenes, dirigido por estudiantes de la escuela Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland, Florida, capturó la atención de Estados Unidos con su activismo en contra de la industria armamentista, luego del tiroteo registrado en su campus, el 14 de febrero pasado. Incluso mientras los estudiantes aparecen en medios nacionales e inundan las calles, las legislaturas estatales y el Capitolio, la industria armamentista disfruta de una base de aficionados cada vez más grande entre jóvenes.

Durante años, los fabricantes de armas y las empresas respaldadas por la industria han enfocado sus energías en la próxima generación de tiradores estadounidenses. Utilizando el atractivo de una versión más tangible de la experiencia evocada por los videojuegos, la industria persigue a los jóvenes para aumentar sus ingresos en medio de una caída en las ventas. Si bien la industria suele repuntar bajo los gobiernos demócratas —por temor a que las regulaciones inminentes dificulten el acceso a las armas—, las ventas descendieron desde la elección de Donald Trump como presidente.

En medio de esta depresión, los estadounidenses de más edad tienen una gran oportunidad de hacer que los ingresos de la industria crezcan. Por un lado, los viejos propietarios de armas —esos que compraban rifles de cacería— están muriendo por la edad, pero los más jóvenes proporcionan a la industria de las armas un mercado lucrativo de modelos sofisticados inspirados en videojuegos de disparos pensados para el entretenimiento de los campos de tiro.

Con la ayuda de publicidad basada en la estética de los videojuegos, las compañías de armas y sus aliados, incluyendo a la Asociación Nacional del Rifle, han cambiado cada vez más sus esfuerzos para apuntar a jóvenes compradores de armas por primera vez.

El mercado juvenil se ha vuelto de tiro recreativo, en buena parte impulsado por la generación Xbox que ha llegado a la mayoría de edad.”

Un fabricante, American Outdoor Brands, dijo a sus inversionistas en los últimos meses que sus esfuerzos se enfocan en construir un mercado entre los consumidores jóvenes. Anteriormente conocida como Smith & Wesson, American Outdoor es la empresa matriz de la empresa que fabricó el rifle de asalto, un AR-15, usado en el tiroteo de la escuela Parkland.

En una reunión con accionistas en septiembre, James Debney, CEO de American Outdoor, expresó que “muchos más jóvenes de áreas urbanas que personas mayores de áreas rurales están mostrando un gran interés en el tiro deportivo”.

Debney atribuye el éxito de American Outdoor para atraer a los compradores primerizos a la “mercadotecnia inteligente”, y señaló que los consumidores jóvenes tienen un gran interés en la autodefensa y que están listos para disparar. “Las personas más jóvenes, los millennials vienen con fuerza. Y luego, también, hay muchas más mujeres que se interesan por los deportes de tiro”, dijo Debney.

El director ejecutivo del fabricante de armas Sturm Ruger, Christopher Killoy, dijo a sus inversionistas en mayo que, aunque las ventas pasaban por un momento débil, la industria está mejor posicionada en relación con las crisis anteriores debido a la influencia de los nuevos tiradores, de los rostros más frescos y jóvenes, y de caras más diversas”.

nueva  generación. Debney es uno de los muchos entusiastas ejecutivos de armas que pronostica un alza de ventas con “cambio demográfico” de sus clientes.

En la Conferencia de Finanzas Apalancadas de Bank of America en noviembre, el director de Finanzas de una de las empresas más grandes involucradas en la producción de municiones y accesorios fue explícito sobre el atractivo de los videojuegos para los jóvenes entusiastas de las armas: “Éste se ha vuelto un mercado de tiro recreativo, en buena parte impulsado por la generación Xbox que ha llegado a la mayoría de edad”, dijo Stephen Nolan, de Vista Outdoor. “Hay dos tendencias que presagian algo muy bueno para el mercado en el largo plazo: La influencia significativa de los tiradores más jóvenes y la influencia significativa de las mujeres tiradoras en el mercado”. Los tiradores más jóvenes, explicó el vocero, buscan comprar dianas de papel con forma de zombis o vampiros, y están más interesados en comprar grandes cantidades de municiones.

LA NRA, financiada por los fabricantes de armas, ha puesto en marcha programas de extensión juvenil desde hace muchos años. El grupo patrocina clubes de armas en preparatorias a lo largo y ancho de Estados Unidos, incluyendo uno al que asistió Nikolas Cruz, el tirador de Parkland.

El grupo patrocina una serie de programas para tiradores de nivel preparatoria, incluida la Cumbre de Educación Juvenil de la NRA, que tiene eventos en todo el país para jóvenes entusiastas de las
armas.

›La NRA patrocina clubes de armas en preparatorias a lo largo y ancho de Estados Unidos, incluyendo uno al que asistió Nikolas Cruz, el tirador de Parkland.

La búsqueda de los jóvenes refleja un esfuerzo de mercadotecnia más grande por parte de las compañías de armas. La revista Junior Shooter, por ejemplo, vende una gama de productos que buscan llevar a niños y adolescentes al mercado. Las empresas exhiben indumentaria con temática de armas, zombis y otros accesorios orientados a los jóvenes en las redes sociales. Vista Outdoors patrocina eventos de tiro para las tropas de niños exploradores. En 2012, EA Games se asoció con compañías de armas como Magpul, McMillan y otros para vender pistolas y otros artículos presentados en el juego Medal of Honor: Warfighter a los consumidores.

Industria. La experiencia de los videojuegos abre una opción para fabricantes de armamento.

Hay indicios de que la industria de las armas está avanzando. En una encuesta reciente elaborada por Marist Poll, la mayoría de los grupos de edad apoyaban una regulación de armas más estricta, pero las personas de entre 18 y 39 años, la agrupación más joven encuestada, favorecieron las reglas de armas más estrictas en un porcentaje menor —64%, frente a un promedio nacional de 71%— que los otros grupos de edad.

Los votantes jóvenes también eran menos propensos que otros a tomar decisiones electorales basadas en las posiciones de los políticos sobre las armas de fuego. Ante la pregunta de Marist Poll sobre si es probable que voten a favor o en contra de un político que apoyó la prohibición de armas de asalto semiautomáticas, la mayoría de los votantes dijo que era más probable que apoyaran al político. El segmento más joven de los encuestados, 53%, fue el único grupo en el que la mayoría dijo que era poco probable que mostraran su apoyo al político.

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