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María Idalia Gómez y Jonathán Nácar

Emilio Lozoya tuvo tiempo para preparar su defensa y en ella incluye a más de 30 funcionarios y exfuncionarios. El exdirector de Pemex acumuló documentos, mensajes y hasta grabaciones del Consejo de Administración de la empresa productiva del Estado con los que pretende probar que miembros del gabinete del expresidente Enrique Peña Nieto, exsubsecretarios, legisladores y hasta despachos de auditores y consultores tendrían un tramo de responsabilidad o podrían testificar sobre lo que las autoridades identifican como una red de corrupción que comenzó con el llamado Pacto por México, implicó la reforma energética y terminó con la compra de bienes de Pemex y contratos de servicios.

Los nombres que hasta ahora han acumulado los investigadores de la Fiscalía General de la República (FGR), en las primeras declaraciones de Lozoya, llenarían al menos “tres páginas” tamaño carta, revelaron a ejecentral personas cercanas al caso. 

Todos esos nombres tienen algo en común, que han sido mencionados o aparecen en los distintos documentos que comenzó a entregar el que fuera director general de Petróleos Mexicanos en los primeros cuatro años del gobierno de Peña Nieto. 

Se trata de una lista de más de una treintena de personajes que de manera directa o indirecta participaron, de alguna forma avalaron o atestiguaron las condiciones en las que se adquirieron el astillero español Hijos de J. Barrales, el Grupo Fertinal y la planta Agro Nitrogenados (estas dos últimas compras implicaron para Pemex Fertilizantes un presunto quebranto superior a los 193.9 millones de dólares); así como la entrega de sobornos a legisladores o por lo menos atestiguaron las indicaciones que se recibían desde la Secretaría de Hacienda sobre convenios a modo.

A partir de información recabada por este periódico, se pudo conocer algunos de los personajes que la Fiscalía acumula y en el que aparece como protagonista el expresidente Peña Nieto. Otros nombres que forman parte de los datos aportados por Lozoya son: el exsecretario Luis Videgaray y el exsubsecretario de Hacienda Fernando Aportela; así como “personas de confianza” del ahora expresidente que estaban entre 2013 y 2015 en la Secretaría de Gobernación, que entonces dirigía Miguel Ángel Osorio Chong y también se encontraba el subsecretario Luis Miranda, compadre de Peña Nieto.

Otra parte de los nombres lo conforman los consejos de administración de Pemex de los años 2013, 2014 y 2015, en los que aparece exsecretarios de Estado; así como los grupos de trabajo que se integraron para la compra de las dos plantas y el astillero español.

La Fiscalía apenas recaba la información, todavía no se define si esa lista acumulada en por lo menos tres páginas serán citados o no a declarar, en todos los casos como testigos no como imputados.

¿Y dónde está Lozoya?

Desde hace una semana Emilio Lozoya se encuentra oficialmente en un hospital al sur de la Ciudad de México. La Fiscalía General de la República notificó a los dos jueces que giraron las órdenes de aprehensión en su contra que el exdirector de Pemex presentaba un estado grave de salud, por lo que debía ordenar su traslado a un nosocomio, y adicionalmente les adelantó que se haría efectivo el principio de oportunidad que plantea el artículo 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales, y así lo convirtió en testigo colaborador. 

Las audiencias iniciales, con las que se daría pie a los juicios en su contra, en ambos casos quedaron en suspenso, y no se llevarán a cabo a menos de que Lozoya incumpla con el acuerdo de “aportar información esencial y eficaz para la persecución de un delito más grave del que se le imputa y se comprometa a comparecer en juicio”.

Esta acción da total libertad al Ministerio Público Federal para determinar en qué lugar ubica a Lozoya. Por lo pronto, a las afueras del hospital sólo se aprecian una o dos patrullas de la Guardia Nacional con apenas cuatro elementos. Al recorrer diferentes partes de las tres torres que componen el complejo médico no se encuentra una vigilancia especial y los empleados no identifican algún comportamiento especial por parte de las autoridades.

Aunque hay algo que llama más la atención. Si una persona está en el hospital en el que se supone se encuentra Lozoya, apenas debe caminar unos 50 pasos para encontrarse a las puertas de un hotel de gran lujo, afuera del cual sí hay más vigilancia, entre tres y cuatro patrullas, con al menos seis elementos de la Guardia Nacional.

En ninguna de las guardias de seguridad los agentes se aprecian en estado de alerta, más bien relajados, a pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió que se le cuidara bien, al exfuncionario quien era “testigo colaborador” y su vida podría correr peligro ante la información que estaba proporcionando.

La larga lista

Todos los nombres que hasta ahora ha aportado Emilio Lozoya no se han incluido a la carpeta de investigación como personas indiciadas, sino hasta ahora aparecen como quienes podrían ser citados a declarar, en calidad de testigos, ante la posibilidad de que conozcan y ofrezcan información sobre posibles actos de corrupción que se hayan consumado durante las dos administraciones anteriores. 

Aunque existe la posibilidad de que estos personajes, alguno de ellos todavía funcionarios públicos, se conviertan más adelante como acusados, dependerá de las pesquisas y la estrategia de la Fiscalía.

De acuerdo a la información recabada por ejecentral, la FGR sigue diferentes líneas de investigación que se concentran en compras que debió aprobar y dar seguimiento el Consejo de Administración de Pemex, en algunos casos Nacional Financiera y Bancomext; también las secretarías de Economía y de Hacienda, ya que la normatividad las obligaba.

Por ejemplo, en el caso de Economía, que encabezó Ildefonso Guajardo, que no sólo tiene un lugar en el Consejo de Administración de Pemex, sino que debió supervisar las inversiones de Odebrecht como empresa extranjera. 

›Como parte del Consejo de Administración entre 2013 y 2015, años en que se hicieron las compras e inversiones, formaban parte los entonces secretarios Pedro Joaquín Coldwell, titular de Energía; Luis Videgaray, de Hacienda; Ildefonso Guajardo, de Economía; y en 2015 se sumó Juan José Guerra Abud, del Medio Ambiente.

Otros nombres relevantes que aparecen en los documentos y datos aportados por Emilio Lozoya, porque forman parte del Consejo de Administración de Pemex son los entonces subsecretarios: Enrique Ochoa Reza, de Hidrocarburos 2013; Leonardo Beltrán Rodríguez, de Energía de 2013 a 2015; María de Lourdes Melgar Palacios de Electricidad 2013 a 2015; Fernando Aportela de Hacienda 2013 y 2014; Miguel Messmacher, también de Hacienda 2013 a 2015, y Rafael Pacchiano, Medio Ambiente 2014. 

Otros subsecretarios que en algún momento participaron en el Consejo de Administración de Pemex: Jesús Navarro Zermeño de Economía; Guillermo García Alcocer de Pemex; Javier Estrada Estrada de Energía; Fernando Galindo Favela de Hacienda, y Rogelio Garza Garza de Economía. 

A esta lista debe sumarse los consejeros independientes y los 10 representantes del Sindicato de Petróleos Mexicanos, encabezados por Fernando Navarrete Pérez.

En todos los casos el exdirector de Pemex ha argumentado que de acuerdo con la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, los consejos de administración son los órganos rectores y de toma de decisiones, además de estar obligados por la Ley de Responsabilidades Públicos, y la normatividad de Pemex.

Con base en los documentos que constan en las actas y minutas del Consejo de Administración de Pemex, y que actualmente son revisados por las autoridades para deslindar responsabilidades, se habrían llevado a cabo al menos tres reuniones de dicho en el consejo entorno a dicha adquisición, en la que finalmente se aprobó la compra del capital de Fertinal por la cantidad de 194 millones de dólares, operación que habría sido financiada con recursos de la Secretaría de Hacienda.

El dato. La revisión de la Cuenta Pública de 2016, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reportó que en el ramo de fertilizantes, Pemex había registrado una pérdida por arriba de los 565.7 millones de dólares, derivado de la compra de Grupo Fertinal.

Negocios que se volvieron un desastre

“Nosotros queremos recuperar dinero. Por ejemplo, si hubo un sobreprecio en la planta de fertilizante (Fertinal), se calcula que fue un sobreprecio de 200 millones de dólares. Esto tiene que devolverse al erario (…) Hay que ver qué tipo de contratos. Se habla de una planta de etileno en Coatzacoalcos (Etileno XXI) que se contrató y Pemex entregó gas, se comprometió a entregar gas para la planta, dejando sin gas a las plantas de Pemex. Un contrato muy desfavorable a Pemex, o sea, se agravó la situación financiera de Pemex, se afectó a Pemex con ese acuerdo y además la planta se financió con créditos de la banca de desarrollo de México”, señaló el presidente López Obrador durante la conferencia matutina del pasado martes 21 de julio.

Precisamente la compra del Grupo Fertinal, que el 29 de enero de 2016 fue confirmada por la empresa productiva del estado, con la cual preveía que su subsidiaria de Pemex Fertilizantes alcanzaría una capacidad productiva de alrededor de los 1.2 millones de toneladas de fertilizantes sólidos. Significó en los hechos, la punta de lanza de un entramado de operaciones que las autoridades actualmente investigan, porque estiman un presunto daño patrimonial por 193.9 millones de dólares.

Los análisis de esta compra comenzaron en 2013, el primer año del sexenio de Enrique Peña Nieto, y fue también en este año que se consumaron las compras de Agro Nitrogenados y el astillero español Hijos de J. Barrales. Todas estas compras, sostienen las autoridades, fueron desventajosas para Pemex.

En cuanto a la operación de Fertinal, otro de los nombres que aparece de manera insistente en la relatoría de Lozoya es el de Fernando Aportela, quien insistía en la consumación de la compra en nombre de su jefe Luis Videgaray.

A la lista hay que sumar el de Edgar Torres Garrido, quien entonces fungía como asesor en la Dirección General de Pemex, y después se convirtió en el director general de Pemex Fertilizantes; así como Carlos Roa Rodríguez, quien se desempeñaba como coordinador de asesores, quienes formaron parte de un grupo de trabajo para revisar la compra de Fertinal.

En requerimiento de información por parte de la Auditoría Superior de la Federación, según consta en un oficio fechado el 28 de julio de 2016, la lista de nombres de quienes asistieron a las reuniones del “grupo de trabajo” encargado de atender y dar seguimiento al proceso de adquisición de Pemex de Grupo Fertinal, quedo integrado desde el 16 de octubre de 2015, tanto por funcionarios de Pemex, como representantes de cuatro secretarías de estado, y consejeros de consultorías externas.

En una primera de las tres reuniones que realizó el equipo de trabajo, las cuales se efectuaron el 28 de octubre de 2015, y los días 3 y 4 de noviembre del mismo año, asistieron Marco Antonio de la Peña Sánchez, director jurídico de Pemex; Edgar Torres Garrido, director general de Pemex Fertilizantes; Manuel Victoria González, director general de la Unidad de Política de Ingresos no tributarios; Guillermo Martínez Jiménez, director general de Contenido Nacional del Sector Energético; así como Guillermo García Alcocer, titular de la Unidad de Políticas de Exploración y Extracción de Hidrocarburos; Fernando Ruíz Nasta, director general adjunto de consejos y Comités de Sener; Víctor Romero, subdirector de comercio Petrolero y Mercados Energéticos; Enrique Tejeda Canobbio, secretario del Comité de Estrategia e Inversiones; Claudia I. Bello Reyes, secretaria suplente del Comité de Estrategia de Inversiones; y Jorge Borja Navarrete, como consejero independiente.

A una segunda reunión, acudieron Octavio Pastrana Pastrana y Alberto Tiburcio Celorio como consejeros independientes; de nueva cuenta Edgar Torres; Manuel Victoria; Guillermo García; Fernando Ruíz; Claudia I. Bello; Víctor Romero Canobbio, secretario del Comité de Estrategia e Inversiones. Así como Carlos Navarro, Carlos Silva, Mario Alberto Rocha, y Jorge Sentíes como consultores de PricewaterhouseCoopers (PwC).

Y a un tercer encuentro, al que también se dio cita el entonces director de Pemex Fertilizantes, Edgar Torres, quien en octubre de 2019 la Secretaría de la Función Pública fue inhabilitado para trabajar en el servicio público por más de una década y multó por 3 mil 225 millones de pesos, señalado por el ejercicio indebido de sus funciones en la compra de Grupo Fertinal; también acudieron Jorge Borja Navarrete, Octavio Pastrana Pastrana y Alberto Tiburcio Celorio como consejeros independientes.

Marco de la Peña Sánchez; Liliana Anzaldua Medina, y César Fernández Gómez, de la dirección jurídica de Pemex, asistieron al igual que Leopoldo Cruz Guerrero como asesor de consejeros independientes; Manuel Victoria González, representante de la SHCP; Guillermo Martínez Jiménez, director general de Contenido Nacional del Sector Energético, entre otros. Se trató de la única reunión de trabajo en la que oficialmente quedo asentada la asistencia del entonces director general de Pemex, Emilio Lozoya.

Los nombres del Consejo de Administración de Pemex en 2013 también aprobaron las compras de Agro Nitrogenados y los astilleros, de acuerdo a las actas de asamblea en las que se presentó y dio seguimiento a las dos inversiones.

“¿Quién la autorizó (la compra de Fertinal)? ¿Quién dio el dinero?, porque de Pemex no salió un peso. El dinero lo dio Nacional Financiera y Banco Nacional de Comercio Exterior. Investiguen a los que formaban parte del Consejo”, soltó Javier Coello Trejo, exabogado de Lozoya Austin, en entrevista con Raymundo Riva Palacio para Estrictamente Personal, en junio de 2019.

Para quien encabezaba la defensa del exfuncionario peñista, Emilio Lozoya, se había negado a comprar Fertinal, debido a que “era muy caro y Pemex no tenía dinero para pagarlo”, según declaró públicamente. Pero, aseguró que había un fuerte interés del entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso por adquirir dicha planta, al grado de ofrecer conseguir el dinero para que se concretara dicha operación.

“La operación no se había realizado, y en septiembre Fertinal hace una asamblea y determina repartirse un dividendo que no existía de 871 millones de pesos, que son exactamente 51 millones de dólares”, declaró el entonces abogado de Lozoya en entrevista con Radio Fórmula, en julio del año pasado.

Al respecto, este periódico publicó un reportaje en el que se evidenció que de la compra de Fertinal, así como de la planta Agro Nitrogenados, subsidiaria de Altos Hornos de México (AHMSA), que incluso fue comprada antes que Fertinal, se habrían adquirido activos por un valor de avalúo por la cantidad de 15.2 millones de dólares, los cuales fueron pagados mediante un crédito bancario para la adquisición de las acciones por un monto de 209.1 millones de dólares.

El anuncio se hizo en enero de 2014: “Pemex reactivará la producción de fertilizantes en México”, la promesa quedó enmarcada en una postal con Emilio Lozoya, director de Pemex y Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México al frente.

PMI fue la filial con la que la empresa productiva firmó el contrato de compra de activos de Agro Nitrogenados, subsidiaria de AHMSA por 475 millones de dólares, con el objetivo de reactivar la producción de hasta 990 mil toneladas anuales de urea en la planta de Pajaritos, Veracruz a partir de 2015.

El plan no funcionó como lo esperado. Contradictoriamente la producción de fertilizantes, tras la compra de Agro Nitrogenados y Fertinal, cayó 4% desde el año en que se anunció la adquisición de la primera empresa. Hasta mediados de 2019, el calculó que a partir de las auditorias hechas por la ASF, revelaron que Pemex había erogado más de mil 395 millones de dólares en los intentos por rehabilitar dichas plantas de fertilizantes, sin que a esa fecha se pudieran haber generado alguna utilidad de ambas.

Al igual que en el caso de Fertinal, la lista de los funcionarios que figuraron en la aprobación para adquirir Agro Nitrogenados se encontraron Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía y presidente del Consejo; Leonardo Fabio Beltrán, subsecretario de Planeación y Transición Energética; Miguel Messmacher, subsecretario de Finanzas en Hacienda; y José Rogelio Garza, quien fungía como subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, todos ellos integrantes del Consejo de Administración de la petrolera; mientras que por parte PMI Infraestructura, se contó con la participación de Fernando Toral Acosta, Víctor Gerardo Gómez, Carlos Carabeo Sánchez y Jorge Cuellar Mata, pertenecientes al Consejo de Administración de la filial de Pemex con la que se concretó la compra.

Aunque la defensa de Emilio Lozoya se ha concentrado en Fertinal, porque ha sostenido que las otras dos adquisiciones sí contaron con el soporte legal, la Fiscalía General de la República revisa todas las operaciones. Al mismo tiempo que los presuntos sobornos que entregó Odebrecht al exdirector de Pemex para recibir distintos beneficios en sus inversiones. 

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