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AFP

La policía colombiana anunció este miércoles la detención de 70 personas tras las protestas que movilizaron la víspera a miles en rechazo al gobierno de Iván Duque.

Aunque la jornada fue mayoritariamente pacífica, algunos disturbios y choques con la fuerza pública se presentaron en Bogotá, Medellín y Cali, principales ciudades del país.

«En las últimas horas la Policía Nacional capturó a 70 personas, 69 de ellas en flagrancia por los delitos cometidos en varias ciudades (…) durante este 20 de julio, y una más con orden judicial por homicidio», indicó la institución en un comunicado.

Los detenidos deberán responder por los delitos de obstrucción en vía pública, daño en bien ajeno, lanzamiento de objetos y substancias peligrosas, y tenencia de armas de fuego. Las autoridades acusan infiltración de grupos armados en la protesta.

La Defensoría del Pueblo, que vela por los derechos humanos, consignó por su parte 50 heridos: 24 civiles y 26 agentes de la fuerza pública.

La jornada marcó el regreso de las movilizaciones masivas tras ser suspendidas hace un mes en pleno tercer pico de pandemia.

Miles respondieron al llamado del Comité del Paro – que es el grupo más visible de la protesta pero no representa a todos los sectores inconformes-, el día en que el gobierno radicó en el Congreso una nueva propuesta de reforma tributaria para enfrentar los estragos económicos que dejan 16 meses de emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus.

Su primera propuesta fiscal, presentada hace casi tres meses, incluía impuestos a la clase media y detonó un estallido social sin precedentes.

Los manifestantes exigen una reforma policial y un Estado más solidario en este país de 50 millones de habitantes donde la pandemia elevó la pobreza al 42%.

Antes de ser suspendidas, las manifestaciones iniciadas el 28 de abril dejaron más de 60 muertos -tres uniformados- y cientos de heridos. La comunidad internacional denunció los excesos cometidos por la fuerza pública.

Ante el inminente regreso de las movilizaciones, el gobierno se enfocó en capturar a integrantes de la llamada primera línea de protesta, sospechosos de planear ataques contra la fuerza pública.

«Le madrugamos a los violentos, les salimos el paso», anunció airoso este jueves el ministro de Defensa, Diego Molano, en Blu Radio. Unas 60 personas fueron capturadas entre el 9 y el 19 de julio.

El gobierno reconoce abusos de policías pero niega que se trate de hechos sistemáticos. 

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