Compartir

ejecentral

La forma lacaya con la que se ha venido comportando el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Raúl Plascencia, metió en problemas a su promotor, el senador verde Pablo Escudero, yerno del coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones. Cada vez es más difícil para don Pablo defender a Plascencia, que quiere reelegirse en la CNDH, lo que se ve en este momento punto menos que imposible. Dicen los que saben que puede haber una negociación, donde si Plascencia no va, que tampoco vaya su Némesis, el abogado de la UNAM, Luis Raúl González Pérez, lo cual dejaría el camino para que Mauricio Farah, que ya estuvo en la CNDH y hoy maneja los dineros de San Lázaro, pueda llegar como el presidente de la negociación.

Compartir